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Yum Kaak, El Dios Maya del Maíz

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La cultura Maya cuenta un relato muy conocido, basado en una antigua civilización donde el protagonista era Yum Kaak un poderoso y joven dios. Esta cultura es un completo enigma que sigue sin descifrarse en su totalidad. Sin duda alguna, este hecho ha atraído a miles de personas de gran parte del mundo, ya que todos desean descubrir sus misterios más profundos.

Historia del Dios del Maíz

Historia de Yum Kaak

Se conoce que Yum Kaak era un dios al cual el pueblo maya veneraba. A este dios se le atribuía el nombre de “el dios del Maíz”, así que los ciudadanos de aquella civilización rendían culto a esta deidad; dándole gracias por ser el patrono de la tierra. Además de cuidar la agricultura, esta deidad cumplía el roll de brindarles protección a los animales.

Yum Kaak es una divinidad muy conocida para el pueblo maya; ya que cuenta con una gran representación en la cultura. Su importancia no solo es para los trabajadores que labraban las tierras, sino también para todos los cazadores. En la mitología maya, Yum Kaak juega un papel muy importante; convirtiéndose en el protagonista de eventos muy relevantes, los cuales siguen recordándose hasta el día de hoy.

¿Qué se conoce del Dios maya Yum Kaak?

Yum Kaak es una divinidad maya, la cual es venerada por bendecir la agricultura. Esta deidad simboliza la vida y la prosperidad de la misma. Sin embargo, se cree que, aunque es una deidad prospera y que simboliza la vida, no estaba rodeada de muchos amigos. Así que se sabe que este dios se encontraba rodeado de muchos enemigos.

Dado a que tenía muchos enemigos, esta deidad maya se encontraba prácticamente solo; pero contaba con la ayuda de otras deidades. Aunque era muy joven y sin muchos amigos, Yum Kaak contaba con la ayuda de Chaac, el dios de la lluvia.

Yum Kaak a través del tiempo

Yum Kaak en el tiempo

Con el pasar de los años, se le ha dado a Yum Kaak diversos significados. Los mayas de Yucatán consideraban a Yum Kaak como el hijo de Itzamná e Ixchel, y lo simbolizaban como el vigilante de la gran selva.

Mientras tanto, en el periodo clásico se le conocía por ser un sacerdote, el cual rociaba granos de maíz sobre la Madre Tierra. Además, en el periodo clásico también se le consideraba como el gemelo divino de Popol Vuh, el cual una vez que muere, reencarna en el cuerpo de Yum Kaak.

En el periodo Posclásico se le atribuye el nombre de “El señor de los bosques”; una divinidad de la tierra. Esta divinidad era venerada por fructificar la tierra y darle prosperidad a la vida.

Actualmente esta deidad es venerada por los pueblos indígenas de América del Norte. Los cazadores y agricultores suelen invocarlo para recibir su favor, obteniendo una excelente caza y una tierra fértil para cultivar.

Aspecto físico de Yum Kaak

Yum Kaak era conocido por ser un hombre de mediana edad. Se caracterizaba por llevar un tocado, el cual tenía forma de maíz.

El azul y el amarillo eran las tonalidades elegidas para resaltar a esta deidad. Además, la deidad de la agricultura también es conocida por llevar una vasija en sus manos, la cual alberga tres mazorcas.

Cultos al dios del Maíz

Yum Kaak y su cultura

Aunque Yum Kaak estaba rodeado de enemigos, sus mayores aliados eran los hombres; los cuales, en honor a su favor por prosperar sus tierras, le agradecían a través de rituales. Con estos rituales era invocada la lluvia; la cual al regar las tierras ayudaban a liberar las malas energías y a su vez alejaba a las plagas.

Así que los hombres al hacer este tipo de rituales por agradecimiento a la deidad de la agricultura, conseguían a su vez un gran beneficio. Para la cultura maya, la tierra era de suma importancia ya que muchos vivían de la agricultura.

Así que mantener una buena relación con sus dioses era vital. Además de hacer este tipo de rituales para agradecer, y al mismo tiempo recibir su favor, los hombres hacían en ocasiones varios sacrificios humanos, en honor a sus dioses.

Los mayas son conocidos por haber adorado una variedad de dioses que, desde su punto de vista, explicaba las maravillas que proporcionaba el universo (ya sea para bien o para mal). En este caso Yum Kaax, el más joven de los dioses, representaba la fuente de alimento más característica que tenía la mitología maya: el maíz.

Yum Kaax era considerado una deidad benevolente, próspero y que brindaba abundancia y vida en todo su esplendor como amo de la Juventud y lo bosques.

Como era el dios del maíz, también era asociado como el día de la agricultura y la cosecha, por lo que era muy preciado para los mayas en muchos aspectos.

Tenía muchos enemigos y su destino giraba en torno a diferentes dioses como el del viento, el de la lluvia, el de la muerte, el del hambre y el de la sequía.

Historia de Yum Kaax

Orígen de Yum Kaax

Este dios hace representación a la agricultura y; por ende, a uno de los alimentos más amados de la cultura maya: el maíz. Quien tenía un papel vital en su día a día, e incluso como historia de su población, según las historias contadas, el hombre y la mujer fueron creadas del maíz. El mantener una buena relación con este dios era una de sus principales funciones.

A pesar de ser un dios benevolente, tenía gran cantidad de enemigos, sin embargo, no le faltó protección del dios de la lluvia, quién era necesario para él y su pueblo; pues sin lluvia no habría cosechas, se dice que tuvo lugar un combate con el dios de la muerte.

Se le consideraba dios de la ganadería y los animales, del bosque y la vegetación. Hay quienes dicen que se le confunde constantemente con el dios del maíz; pero otros afirman que se trata de una sola personificación visto de distintas perspectivas.

Hijo de Itzamná (dios todo poderoso) e Ixchel (diosa de la fertilidad y el amor). También representa el glifo del día kan que es maíz, y el patrón del número 8 (wazxak).

Cuenta una leyenda, llamada “la resurrección del maíz”, su origen. Con ayuda de los gemelos Yaz Balam y Hun Ahau, se dice que salió de las entrañas de la tierra, a través de una concha de tortuga; transformado como una mazorca de maíz con largas hojas.

Por medio de esta historia se le considero la advocación de Hunahpú. Quien fue hermano del otro popular dios Popol Vuh.

Etimologia de Yum Kaax

La correcta pronunciación en maya del nombre del joven dios es “jum ka”. Que se puede traducir al español como “señor del bosque”, porque Yum significa “señor” y Kaax “bosque” o “lo sagrado”. También era conocido con otros nombres como Yum K’aaz, Ah Mun o Yum Uil.

Apariencia del dios del maíz

Representación de Yum Kaax

Yum Kaax era un dios que era representado físicamente por un joven (de hecho, es el más joven de todos los dioses). Muy simpático y de facciones perfiladas y hermosas,

Lleva en su cabeza un sombrero con la particular forma de un maíz. Incluso es el dios que tiene la cabeza más deforme debido al sombrero de grandes proporciones. Los colores más utilizados en sus representaciones físicas son el amarillo y el azul.

Culto y adoración

Cultura sobre Yum Kaax

En la mitología maya, Yum Kaax fue reconocido por quienes habitaron gran parte del sureste de México hasta Honduras. Y aunque mucha de esta cultura se ha quedado grabada en la historia y conocimiento a través del tiempo; Yum Kaax aún posee quienes le den culto y reconocimiento actualmente.

La adoración ha cambiado mucho en los tiempos modernos (por no decir que ha desaparecido casi totalmente). Pero los mayas que aún practican la caza y mantienen sus rituales presentes; antes de hacer la actividad, realizan su ritual como muestra de respeto y creencia a sus raíces.

Como este dios representaba los cultivos en todo el proceso, de él dependía que crecieran o no las futuras y cosechas; por ello, los agricultores de ese entonces que lo adoraban y lo respetaban, ofrecían ciertas ofrendas como los primeros frutos de la cosecha para tener éxito en las próximas.

Cuentan las historias que, si no se le pedía a Yum Kaax el permiso de cazar antes de ingresar al bosque; estos cazadores tendrían mala suerte. Incluso aunque lograran salir del mismo; les faltaría comida y agua, hasta haber pagado su deuda con la naturaleza.

Sin embargo, dicen que el dios nunca negó nada a aquellos que le pedían y lo adoraban.