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Mejórate con Yaso, la diosa griega de la curación y la buena salud

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En la antigua Grecia los dioses eran una parte muy importante de la vida diaria. Textos y poemas antiguos describen como las personas de esa época acudían a deidades para realizar todo tipo de tareas, incluyendo actividades relacionadas con la caza, las artes y la curación de enfermos.

Aunque los dioses más populares son los presentados en obras literarias como La Ilíada o La Odisea, esta religión también contaba con varias “deidades menores”, las cuales estaban presentes en sus actividades cotidianas y se mantuvieron en los relatos de esta cultura por muchos años.

Siendo la medicina una de las ciencias más importantes de esta civilización, era de esperarse que los médicos griegos tuvieran su propias deidades que los ayudaban en sus tratamientos. Una de los diosas más populares de esta rama era Yaso, quien era considerada como la deidad menor de la curación y la buena salud.

Orígenes

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Escultura de Asclepio

También conocida como Meditrina, Yaso era la hija de Asclepio, quien era venerado por los griegos como el dios de la medicina y la curación. Los griegos creían que Asclepio tenía un amplio conocimiento de las plantas medicinales y usualmente es presentado en obras de arte con una serpiente enrollada en su bastón, sosteniendo piñas, vistiendo una corona de laurel o acompañado de una cabra. 

En el libro El carácter esotérico de los Evangelios, Helena Petrovna Blavatsky comenta lo siguiente: “Yaso, la hija de Asclepio, era la diosa de la curación, bajo cuyo patronazgo estaban todos los candidatos a la iniciación en el templo de su padre, los novicios o chrestoi, lladamos ‘los hijos de Yaso’”.

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Eurínome, Hímero, Hipodamía, Eros, Yaso y Asteria

El geógrafo Pausanias también menciona a esta diosa cuando describe el templo de Anfiarao ubicado en Oropo, Atica:

El altar tiene varias partes. Una es para HeraclesZeus y Apolo Sanador, otra está dedicada a los héroes y las viudas de los héroes, la tercera es para Hestia y Hermes y Anfiarao y los hijos de Anfíloco. Pero Alcmeón, debido al trato que dio a Erífile, no es honrado ni el templo de Anfiarao ni con Anfíloco. La cuarta porción del altar es para Afrodita y Panacea, y también para Yaso, Higía y Atenea Paeonia. La quinta está dedicada a las ninfas y a Pan y a los ríos Aqueloo y Cefiso.”

Hermanas de Yaso

Varios textos antiguos describen como Yaso junto con sus hermanas Higia, Panacea, Aceso y Egle trabajaban junto con su padre Asclepio y se encargaban de curar a los enfermos y devolverles la buena salud.

A continuación hablaremos de cada una de ellas:

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Higía

Hija de Asclepio y Lampecia, Higía era considerada por los griegos como la diosa de la curación, la limpieza y la sanidad. Aunque que esta deidad había sido adorada localmente desde el siglo VII a.C., no fue hasta que el Oráculo de Delfos le atribuyo la erradicación de las plagas que arrasaron a Atenas entre los años 427 y 429, que esta diosa se hiso popular entre los griegos.

Por lo general este personaje es descrito como una mujer de pie, vistiendo una túnica ligera con una corona de laurel y alimentado una serpiente que se enrosca alrededor de su cuerpo para beber de una copa.

Panacea

La mitología griega presenta a esta diosa como hija de Asclepio y Epione. A diferencia de Yaso, la cual era considerada una diosa menor, Panacea es descrita por los filósofos como una “diosa completa”.

 Se cree que esta deidad ayudaba, junto a sus hermanas, a Asclepio a curar a los enfermos y a elaborar nuevos remedios medicinales. Los griegos también atribuyen a esta diosa la creación de un cataplasma con la cual se curaba a los enfermos, lo cual dio paso al uso del término “panacea” en la medicina para describir a una sustancia que cura todas las enfermedades.

Aceso

Es muy poco lo que se conoce de esta diosa. En la mitología se menciona a esta deidad como hija de Asclepio y Epiones, y era adorada en esta cultura por acelerar los procesos curativos.

Egle

En griego antiguo Egle significa “brillo o “esplendor”. Los griegos creían que esta diosa era hija de Asclepio y Lampetia, y que su nombre representaba la belleza de cuerpo humano cuando gozaba de buena salud.