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Vili, Dios de la creación e inteligencia

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Los principales dioses de la mitología nórdica son conocidos como los aesir. Entre los tres más relevantes se encuentra Vili, el dios de la creación; hijo de Bor y hermano de Ve y Odín. Fue muy conocido por el hecho de que les otorgo el don de la inteligencia y el habla a los primeros humanos.

Según cuenta la historia, Loki aseguraba que Vili estaba enamorado de la esposa de Odín. Su representación consta de un timón espectacular, como el de su hermano, “el padre de todo”, un hacha como la de su hermano el dios Ve y adicionalmente una maza.

Origen de Vili

Origen de Vili

Sin lugar a dudas, Vili era uno de los más importantes dioses de la mitología nórdica; incluso entre sus tres hermanos, él era el centro de la traída, representando en todo su esplendor a los dioses aesir.

Los relatos más populares que se cuentan acerca de este dios y su nacimiento, se basan en Ymir. Uno de los primeros gigantes que existieron en la creación. Ymir en su intento por saciar su hambre, tomaba la leche de la vaca celestial. A medida que esto pasaba y que él se volvía mucho más fuerte, gigantes empezaron a emerger de su ser.

Al mismo tiempo, la vaca celestial liberó del hielo a un Dios llamado Buri (el primer dios de la mitología nórdica). Este tuvo un hijo llamado Bor y, en un punto de la historia; Bor contrajo matrimonio con la giganta Bestla (la hija de Bolthjorn, también conocida como la espina del mal).

Ambos decidieron que ya era momento de poblar el mundo, el cual estaba sucumbido por la oscuridad. De esta unión amorosa nacieron los 3 responsables de la creación del mundo conocido: Odín, Ve y, por supuesto, Vili.

La guerra de dioses y gigantes

Vili en la primera guerra

Los tres hijos al ver el caos en la que se encontraba el mundo, decidieron formar el bando de los dioses y unirse para derrotar a los gigantes de hielo enemigos.

Inmediatamente después comenzó una guerra entre los gigantes y los dioses. Ambas razas eran la viva representación de lo que significa el mal y el bien, respectivamente. Por lo que la mínima idea de convivencia en paz entre ambos, era prácticamente imposible.

La inevitable guerra duro un largo periodo de tiempo; y ninguno de los lados habían marcado lo que puede considerarse una ventaja. Sin embargo, la victoria fue de los dioses, quienes lograron matar a su temerario oponente, el gigante Ymir.

En la caída del gigante, brotaron grandes cantidades de sangre; como consecuencias de las grandes heridas ocasionadas por los hijos del dios

Estas proporciones incontroladas de sangre, provocaron un diluvio; haciendo perecer a toda la raza de gigantes. Con excepción de Bergelmir y su esposa; quienes lograron huir a los confines del mundo.

Crearon el llamado hogar de los gigantes (Jötunheim), donde creció una nueva raza de gigantes. Siempre mantuvieron el odio y el rencor, esperando la mínima oportunidad, en que pudieran atacar nuevamente a los dioses y reclamar su anhelada venganza.

Los dioses Ases (principales soportes del nuevo mundo) observaron con gran satisfacción el final de la guerra y el inicio de un mejor mundo; miraron alrededor, y decidieron que debían mejorar el estado lúgubre de aquel mundo que tenía tanto por ofrecer.

Así pues, los tres hermanos utilizaron el cuerpo ya fallecido del gigante Ymir, arrojándolo al Ginnungagap. De modo que pudieran empezar a crear el mundo que solo ellos podían: un mundo nuevo; con los distintos factores que representaron el cosmos.

Otros relatos de Vili

A pesar de que la historia anterior es la más popular y la que más se contaba, existen otros relatos en lo que se menciona a Vili y su hermano Ve.

Por ejemplo: cuando Odín fue exiliado de forma temporal del reino de Asgard, Vili y Ve tuvieron relaciones con la esposa de Odín (Frigg).

Lamentablemente, esta historia no tiene tanto contenido como se quisiera; por lo que es un misterio saber si así ocurrieron realmente los hechos. Lo que deja en el aire una serie de dudas sobre el evento.