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Tsuchigumo «Habitantes de la oscuridad»

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Los Tsuchigumo son criaturas mitológicas japonesas, son un yokai. Los yokai son criaturas con partes de animales, partes humanas o ambas, son más poderosos que los humanos.

Algunos yokai evitan a los humanos, otros se enemistan con ellos causando bastantes problemas. Muchos de estos yokai cambian su formas y se disfrazan de humanos para infiltrarse entre ellos, algunos llegan a ser amistosos pero estas historias siempre terminan en tragedias.

Características de los Tsuchigumo

Tsuchigumo proviene de la palabra “tsuchigomori” que significa “habitante de la oscuridad». Este yokai toma la apariencia de una araña gigante y se le otorga su origen en la guerra contra la Corte Imperial de Japón. Los guerreros utilizaban arañas para crear desprecio hacia ellos y hacer creer que eran demonios Oni.

Los Tsuchigumo como criaturas yokai, tienen forma de araña, son agresivos y se alimentan de seres humanos. Son llamados también Yatsukahagi (grupo de ocho dioses que sobrevivieron a la matanza Hajun, del viejo mundo) y Ogumo, (ser poderoso con forma de humano y arácnido).

Igual a las arañas, estos se comportan de tal manera que viven en sitios oscuros como hoyos y cavernas bajo tierra, a oscuras, comúnmente en las montañas y les encanta devorar humanos.

Cazaban a sus presas con sus telarañas inyectándoles sus venenos, las llevan a sus nidos y repartían la presa a sus crías. Se cuenta en varias leyendas japonesas que muchos guerreros se organizaron para cazarles y matarles.

Una leyenda de Tsuchigumo

Un samurái de nombre Minamoto-no-Raikou y sus guerreros, estaban en la búsqueda de una calavera, en esta investigación la calavera conseguía siempre escapar y muy continuamente perdían su rastro.

Un día Minamoto desistió de seguir buscando la calavera ya que sus esfuerzos por conseguirla no daban resultados y tomo la decisión de ir a un poblado cercano para descansar.

Después de unos días empezó a sentirse enfermo. Un sirviente del lugar donde se quedaba lo atendía y le daba medicinas todos los días, pero él seguía enfermando cada día más.

Comenzó a sospechar que algo pasaba, ese día tomo su Katana espera al sirviente y lo hiere con la espada, este sirviente, ensangrentado huye del lugar.

Minamoto al no tomar más la medicina empezó a despertar y se rompe la ilusión, se ve envuelto en fuertes telarañas, sus guerreros le ayudan a liberarse, el sirviente dejó un rastro de sangre, Minamoto lo sigue y lo encuentra en la montaña.

Lo que encuentran no es el joven sino a una araña gigante, un Tsuchigumo, toda herida. Minamoto alza su Katana y le da muerte a ella y a sus crías con la ayuda de sus guerreros. En ese momento la katana de Minamoto obtiene el nombre de «cortador de arañas» Kumokirimar.