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El titán del retroceso, Epimeteo

Epimeteo
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Los titanes fueron una de las primeras criaturas de la mitología griega, por esta razón es que son tan mencionados a lo largo de esta historia. Tal es el caso de Epimeteo, gran titán inmortal de origen griego. A este gigante  se le conoce como el titán del retroceso o de la retrospectiva, también fue creador de los animales, patriarca de las excusas y progenitor de Japeto y Oceánide.

Epimeteo en la mitología griega

Epimeteo fue el cuarto heredero de la familia de titanes de Japeto y la oceánide Clímene. Al igual que él, sus hermanos también marcaron un trazo importante en la historia. Entre los magistrales de la mitología (hermanos de Epimeteo) estuvieron: Atlas, representante de la resistencia y la fuerza, Menecio el titán de la traición junto a su hermano gemelo quien es Prometeo titán de la previsión.

Según las leyendas, Epimeteo era caracterizado por contar con un pensamiento algo tardío. Una de las escenas donde se habló un poco más de él fue junto a Pandora, quien fue su esposa. En ese capítulo se desataron todas las dificultades de la tierra, dejando las esperanzas guardadas en esa caja de Pandora.

Epimeteo & Pandora
Epimeteo & Pandora

Prometeo, Epimeteo y la creación de la vida en el mundo

En el inicio de los tiempos, mucho antes de que los dioses existieran, únicamente reinaba Caos en la tierra quien le dio origen a los conocidos titanes. De todo eso surgió Tártaro quien fue la representación del infierno y el inframundo. Eros el dios del amor también habitaba junto a Tártaro, en conjunto a Gea la diosa suprema de la tierra.

En pocas palabras, en la tierra sólo vivían únicamente las deidades. De manera que Eros tomó la decisión (con autorización de Zeus) de empezar a poblar la tierra con animales de forma desordenada. Desde el Olimpo les ordenó a los hijos de Japeto, Prometeo y Epimeteo para que también formaran parte de su creación.

Fue entonces cuando Eros les dio la orden a Epimeteo y Prometeo colocarles nombres a todos los animales y organizarlos. No obstante, también quiso que crearan una nueva criatura más inteligente que los animales pero no tan sabias como los dioses.

Por una parte, a Epimeteo se le ordenó asignarle a cada animal una cualidad y un nombre que lo caracterizara. A ciertos animales les otorgó un don, a otros belleza, velocidad, grandeza y así sucesivamente según su comodidad. Como primero empezó a regalarles estas características a los animales, cuando llegó el momento de repartírselas a los hombres, ya este ser había quedado indefenso.

Prometeo se encargó de crear al ser humano, de la arcilla a la imagen de los dioses, pero haciéndolos más pequeños de estatura. Inmediatamente notó la vulnerabilidad que estaba a punto de crear y casi cautelosamente robó el fuego sagrado del Olimpo para que los humanos tuvieran sabiduría, supervivencia y aprendieran de las artes y las ciencias. Adjunto a esto, Atenea fue quien sopló el aliento de vida sobre aquellas figuras de arcilla.

La ira de Zeus sobre Prometeo

Inmediatamente, al momento en que Zeus se enteró de lo sucedido se llenó de ira. La descargó sobre Prometeo enviándole rayos, relámpagos y miles de tormentas. No obstante, en el Monte Cáucaso (ubicado en el límite del universo) estuvo amarrado Prometeo por un largo tiempo. A Zeus no le bastaba con tenerlo amarrado, por lo que envío a un águila gigante para que fuera todas las mañanas a devorarle el hígado. Este sufrimiento duró por muchos años, pues Prometeo era una divinidad inmortal por lo que su hígado volvía a recuperarse todas las noches.

Además de castigar a Prometeo, el dios de todos los dioses también castigó a todo ser vivo por haberle usurpado su sagrado fuego divino. Zeus no quería tener el peso de las desgracias de la tierra sobre su hombro es allí donde decide involucrar en ese asunto a Epimeteo.

El dios del Olimpo quiso enviarle regalos tramposos al titán, una vez abiertos estos obsequios se desatarían miles de desgracias sobre la tierra y la humanidad. Pero, antes de ser encadenado, Prometeo le advirtió a su hermano Epimeteo que no aceptara ningún tipo de regalo de los dioses.

La idea perversa de Zeus

Epimeteo fácilmente no caería en la malvada trampa de Zeus. Así que este dios optó en buscar ideas de otros dioses. Afrodita fue la que le dio la gran idea a Zeus, ¡qué mejor manera de engañar con amor! Ningún hombre podía rechazarlo y además Afrodita insinuaba que ya era hora que el titán estuviera con una esposa.

Zeus inmediatamente supo que ese era el plan perfecto, pues inmediatamente juntos planearon en crear a la mujer. Hefesto, el dios del fuego, fue quien moldeó a la primera dama y esta escultura fue hecha a base de metal.

Su belleza era tan cautivadora que Zeus le dio vida al momento de contemplarla. Cada dios le ofreció un don a la mujer, entre ellos: belleza, simpatía, sabiduría y persuasión. Más sin embargo, Hermes le dio astucia y falsedad. Igualmente Hera, esposa de Zeus, la quiso condenar con curiosidad e inquietud ella pensó que con esos dones jamás iba a tener paz.

La creación de Prometeo
La creación de Prometeo

Pandora y Epimeteo

Una vez creada por los dioses, fue nombrada Pandora y Zeus la envío con el titán Epimeteo como regalo. Éste quedó impresionado al tener en frente a la mortal más bella que sus ojos jamás habían contemplado. Pandora y Epimeteo se unieron en amor matrimonial. Como obsequio, Afrodita le entregó a Pandora una caja repleta de piedras preciosas y cubierta de oro.

Epimeteo jamás pensó que esta joven mujer estuviera involucrada en los planes que Zeus tenía en contra de él. Además, el titán tampoco podía rechazar por completo el obsequio de esta diosa pues, no era para él. Sin embargo, Epimeteo le advirtió a su esposa de nunca abrirla.

La caja estaba protegida bajo llave y ninguno podía abrirla para que siempre siguieran viviendo en paz y armonía. Así fue como transcurrieron los días y la pareja no tenía penas ni preocupaciones. Ambos estaban siempre jóvenes y no había maldad que los emboscara.

La tentación pudo con Pandora

Luego de unos días, esta mujer no soportó más la curiosidad que tanto sentía en descubrir lo que realmente contenía la caja y decidió abrirla. Inmediatamente liberó diversos espíritus del hambre, sed, escases, asesinato, celos y todo lo malo que hoy en día conocemos. De último quedó en la caja sólo Elpis, la máxima representación de la esperanza en forma de ave. Este fue el único en no abandonar a la humanidad.

La desobediencia de Pandora
Pandora a punto de desobedecer

Comparaciones bíblicas

El cristianismo y la mitología griega tienen varias historias similares. En este caso esta historia es muy comparada a la de Adán y Eva en la biblia cristiana:

A pesar de que le fue prohibido revisar la caja a Pandora, ella no pudo resistirse a la gran tentación que sentía. Lo mismo sucedió con Eva cuando Cristo le impidió comer del fruto prohibido.

Pandora por su desobediencia condenó a la humanidad a sufrir de las enfermedades, dolor y caos tal y como sucedió con Eva. Luego de esto, Dios se enfureció y los condenó a muerte.