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Tenshi o Tennin Mensajero Celestial

Mujeres perfectas con kimonos y mensajeras celestiales
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Los Tenshi o Tennin son mensajeros celestiales, seres espirituales que se encuentran en el Budismo japonés, son similares a los ángeles occidentales, ninfas o hadas. También trabajan para el beneficio de las personas.

Estas criaturas semidivinas son una especie de ángel en la tradición budista; les gusta hacer música y sus voces de canto son tan magníficas y sublimes como sus rostros. Por lo general son representados como hermosas mujeres, podría decirse que de perfecta belleza, vestidas con túnicas de plumas.

O vistosos kimonos coloridos, exquisitas joyas y bufandas sueltas, que se envuelven alrededor de sus cuerpos; habitualmente, llevan flores de loto como símbolo de la iluminación o tocan instrumentos de música como la biwa o la flauta.

Se cree que los tenshi o tennin viven en el cielo budista como acompañantes de los budas y bodhisattvas. Algunas leyendas dicen que viven como criaturas solitarias en las cimas de las montañas y los peregrinos en ocasiones suben a estas montañas a encontrarse con los espíritus santos.

Los Tenshi tiene talentos musicales

Características de los Tenshi

Como se mencionó anteriormente, son descritos como mujeres poseedoras de una extraordinaria belleza; tienen la habilidad de volar, esto debido a sus kimonos de colores o con plumas, llamados hagoromo (que significa vestido de plumas).

En algunas leyendas, se dice que, los tennin no pueden volar sin sus kimonos, haciendo imposible que puedan regresar al cielo; raramente se muestran con alas emplumadas.

Cuentan las antiguas historias que una vez un tenshi bajó a la tierra y se quitó el hagoromo para meterse en un lago; un pescador que estaba espiando, esconde sus ropas para forzarla a casarse con él; después de varios años, él le cuenta a su esposa lo que hizo, y ella encuentra su ropa y regresa al cielo.

Esta historia se asemeja mucho a la de la diosa china Chihnu y Niu-Lang, en la que se cuenta que Chihnu bajó a la tierra y le robaron su ropa mientras se bañaba en un río. El culpable del hecho fue Niu-Lang, un pastor de vacas, humilde, que quedó tan maravillado con su belleza, que se enamoró apenas la vio.

Despojada de sus ropas no pudo regresar al cielo, así que decidió casarse con él, porque vio que era dulce y gentil; siete años después encontró su ropa, algunos dicen que regresó al cielo por su propia cuenta, otros dicen que el cielo eventualmente la descubrió, y la llevó a las estrellas.