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Reso, legítimo rey de Tracia

Reso
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En la mitología griega hay miles de historias que quizás no has escuchado o pocas son las personas que saben o conocen dicha leyenda. Muy poco se habla del rey Reso, quien jugó un papel importante en la gran guerra de Troya.

Aunque su vida fue muy corta en este mundo, su valentía y la de sus guerreros dieron mucho qué desear. Injustamente fue asesinado cuando menos se lo esperaba, es por ello que hoy se recuerda con tanta nostalgia.

Padres de Reso

Reso, o mejor conocido en el griego antiguo como Ῥῆσος, Rhêsos fue el legítimo rey de Tracia. Según la historia éste fue hijo de la musa Calíope. Esta musa es descendiente del dios de todos los dioses Zeus junto a la memoria, Mnemósine.

Otras versiones dicen que también pudo haber nacido de la musa Euterpe y de Eyoneo, de Ares (dios olímpico de las guerras) o Estrimón (dios del río Janto).

Un noble guerrero

Nuestro héroe tuvo participación en la conocida guerra de Troya, lamentablemente fue asesinado por sus enemigos al día siguiente de su llegada. Junto a sus 12 caudillos Reso fue asesinado mientras dormían por Odiseo y Diomedes.

Un pastor troyano informó a Héctor que estaba llegando un nuevo aliado que se le conocía como Reso el rey de Tracia con sus hombres. Héctor sin ninguna muestra de agradecimiento murmura que es una ayuda que llega muy tarde. Entonces Reso le explica que no pudo llegar antes pues se le había presentado una guerra en contra de los escitas. Insistió el rey que estaba dispuesto a ayudar a acabar con los aqueos en un santiamén.

La muerte del rey

Fue así como Héctor confió en su palabra y le informó sobre sus aqueos más valientes, entre ellos nombró a: Aquiles quien se encontraba encolerizado y no podía combatir. Áyax  conocido y nombrado como el Grande. En ocasiones anteriores, Odiseo se había infiltrado en territorio enemigo dos veces. Él conocía muy bien el lugar, en una ocasión pudo robar la escultura del templo de Atenea.

Es por esta razón que Odiseo y Diomedes fueron elegidos para representar una misión de pesquisa dentro del territorio enemigo. En este curso también asesinaron sin piedad a Dolón desgarrándole el cuello luego de haberlo interrogado.

Luego de haber creado un lago sangriento con los cadáveres de Reso y su pandilla, los asesinos despojaron de sus pertenecías a los cuerpos sin vida de los soldados. También se apoderaron de sus caballos antes de que ellos bebieran el agua del río Janto. Este riachuelo andaba junto a Troya, también se le conoce como Escamandro era el dios representante de este arroyo.

Reso
Yeguas blancas del ejército de Reso

La orden de la diosa

Los dos hombres estaban en busca de Héctor pero no lo asesinaron porque no se encontraba en su campamento. Se dice que fue la mismísima Atenea que le informó a Odiseo y Diomedes donde yacía Reso y sus hombres. Mientras Atenea se disfraza para entretener al hermano de Héctor, los dos soldados hacían de las suyas.

Héctor al enterarse arde en furia y llama incompetentes a sus soldados. Pero ellos pensaron que el mismo Héctor había mandado a matar a sus aliados para adueñarse de los caballos. Éste les aclaró que no sería capaz de hacerle algo así a ninguno de sus aliados.

La madre musa de Reso abrazó el cadáver de su hijo y lo colocó en su regazo lamentándose de la tragedia. Acusó a la diosa Atenea del trágico final de su hijo y fue por ello que juró no llevar a la ciudad de esta deidad a ningún otro artista. Además, le suplicó a Perséfone que el alma de su hijo no descendiera al inframundo, sino que más bien fuese liberada.