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Pishtaco, un gran asesino de los pueblos andinos

Pishtaco, el degollador
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Pishtaco, cuyo segundo nombre es Naqak, es conocido en la cultura de los pueblos descendientes del Imperio Inca. Mayormente por países como Perú y Bolivia, gracias a su pertenencia dentro de la cultura andina de Suramérica.

En el idioma quechua, originario de las etnias pertenecientes a los andes suramericanos, proviene de la palabra pishtay, cuyo significado es decapitar. Esta es la razón por lo que su nombre hace honores a la historia que posee este personaje de la cultura Inca.

Pishtaco se conoce como el asesino o el degollador. Esta criatura tuvo origen en la parte central de los andes de Perú. Todo esto, mientras había una gran cantidad de explotación del área minera y las carreteras o ferrocarriles se encontraban en construcción.

La historia detrás de este personaje antiguo

La leyenda cuenta que Pishtaco era un hombre de piel blanca que resultaba ser un extranjero. Tenía como ocupación realizar asaltos a las personas solitarias, en busca de degollarlas para poder extraer la grasa de su cuerpo, vendiéndola luego. Además, se encargaba de comer la carne de sus víctimas fritas.

También se cuenta que el Pishtaco era capaz de enterrar con vida a sus víctimas. Esto con la intención de hacer la tierra más fértil o más fuerte para realizar las construcciones. Claro está, que tenía que ver con la gran explotación de la minería que había para ese momento.

En la mitología Inca, la grasa corporal resultaba de gran importancia para la tradición que llevaban los pueblos andinos en Perú. Incluso, la identificaban como una forma del dios Inca, Viracocha, cuyo nombre significaba mar de grasa en el idioma quechua.

De hecho, aquellas personas pobres que pertenecen a esta región, consideran que la grasa corporal y la gordura, son símbolos de una gran vida saludable, con la belleza y la fuerza a favor de quien posee esas características que implican mucha grasa corporal.

Además, consideraban que muchas enfermedades provenían del hecho de no contar con la suficiente grasa corporal, haciendo a aquellas personas muy delgadas una gran cantidad de desprecios. Sin embargo, cuando los conquistadores trataron heridas con la grasa, los indígenas se horrorizaron.

Se cree que Pishtaco es uno de los personajes más antiguos dentro de la cultura que incluye al idioma quechua, tomando en cuenta de que, en épocas anteriores a la conquista existían especies de sicarios que se encargaba de asesinar a figuras de gran importancia en la cultura o reducir el número de la población.

Pishtaco y los españoles de la conquista

Pishtaco, el asesino de los pueblos Andinos

La leyenda se originó durante los años de la conquista de los españoles a los Andes de Perú. Por lo que, los indígenas Tenían un gran miedo de los españoles porque para ellos, estos eran Pishtacos que sólo querían sacar la grasa corporal para engrasar sus grandes campanas.

Algunos mencionan que los indígenas de la época ubicados en Cuzco se encargaron de acusar de Pishtacos a un grupo de personas, porque los frailes se encargaban de realizar secuestros en busca de grasa corporal para poder curar en los hospitales cercanos a su casa de culto.

Incluso en la actualidad, existen los fuertes rumores de que hay maquinarias que necesitan del uso de grasa corporal humana para ser lubricadas, por lo que el miedo se encuentra latente ante el surgimiento de un Pishtaco para poder adquirir la grasa humana de la población.

Estos personajes poseen raza de los Andes peruanos, con la piel de color clara u oscura, aspecto descuidado en su barba y un cuerpo fuerte. Además, el Pishtaco es tan solitario que realiza de esa forma su trabajo y nunca le revelaría sus secretos a nadie, eligiendo el suicidio.

Un hecho muy importante de estos personajes es que no atacan a cualquiera. Ellos se enfocan en aquellas personas que poseen bajos recursos que se encuentran viajando o a una persona común, aunque no lo hace porque reciba algún placer con ese acto.

Incluso, existen los rumores de que la grasa extraída del cuerpo humano ya se encuentra comercializada en productos que pocas personas estarían dispuestas a pensar que poseen este componente. También se cree que, durante la colonización, muchas personas fueron asesinadas por cargos falsos.

Eso se realizó con la finalidad de poder extraer su grasa corporal y comercializar, pero hasta ahora no existe la confirmación de que exista realmente un comercio de grasa humana. Aunque sí exista el miedo de que el personaje conocido como Pishtaco sea real, porque no ha sido visto mucho.