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Pachacamac, el creador de la tierra

Pachacamac, uno de los hijos del Dios Inti
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La mitología Inca poseía una gran cantidad de seres que se consideraban dioses, entre los que se puede encontrar a Pachacamac. También conocido como el Dios Pacha Kamaq o creador de la Tierra, según varias culturas perteneciente a los Incas.

Su nombre posee un significado bastante sencillo. En la lengua quechua, se define a la palabra Pacha como “tierra” y Kamaq como “creador”. Teniendo como resultado la definición de un gran dios conocido como el gran creador de la Tierra.

Las culturas encargadas de venerar al dios Pachacamac son aquellas ubicadas en el centro de los Andes de Sudamérica. Siendo mayormente las poblaciones indígenas que son descendientes de los Incas quienes deciden mantener la cultura viva.

Pachacamac no sólo era un dios venerado por el gran imperio de los Incas. También era considerado como una nueva versión de otro dios bastante conocido, Wiracocha. Para cinco de las culturas antiguas del Perú, se veneraba a Pachacamac como el verdadero creador de todo.

Wirocha o Pachacamac, ¿el mismo dios en épocas distintas?

La antigua versión de este dios, llamado por los Inca como Wiracocha o el dios de las varas. Era considerado como la deidad que representaba al dios creador de todas las cosas y también se caracteriza por ser el dios andino más importante de las culturas actuales.

Wiracocha se da a conocer para mucho como un dios que bendice en los tiempos más difíciles y se convierte en un héroe de la cultura. Sin embargo, esta antigua versión del creador de la Tierra es venerado de forma distinta en cada cultura, por esos mismos aspectos.

Se cree que este nombre fue otorgado por las culturas católicas para poder explicar el significado de Dios a las culturas indígenas de aquel entonces, agregando otros nombres en busca de que los indígenas reconocieran su jerarquía suprema.

Aun así, Wiracocha se conoce como la antigua versión de Pachacamac por la denominación de creador de todo lo que conocemos, como la figura suprema de mayor importancia entre los dioses Inca. De manera que el catolicismo pudiera impartir definiciones de gran poder de forma entendible.

Sin embargo, varias etnias pertenecientes al gran imperio Inca señalaban que, Wiracocha era el hermano de Pachamac, hijo del Sol y ser superior a pesar de ser el menor de los hermanos. Muchas culturas consideran que proviene de una misma deidad con la función de crear y civilizar a la Tierra.

La historia alrededor del dios creador de la Tierra

Dios creador de la tierra

Según las reseñas históricas, Pachacamac proviene del origen del Imperio de los Incas, donde se cree que el primer fundador de esta cultura, conocido como Manco Cápac, tuvo tres hermanos que se convertirían en los protagonistas de una de las leyendas más importantes.

Los cuatro hermanos se conocían por ser hijos del Sol. Comenzaban por Manco Cápac, el ambicioso; Pachacamac, una deidad suprema; Viracocha, también llamado Wiracocha y por último, un dios cuyo nombre nunca se ha dado a conocer.

La mitología explica que Pachacamac era el mayor de todos los hijos del Sol. Él decidió crear los cuatro puntos cardinales para tomar posesión de todo aquello que se encontrara entre ellos. De esta manera adquirió el poder total para poder convertirse en el creador de la Tierra.

El segundo hermano trató de seguir los pasos del mayor y subió a la misma cumbre porque Manco Cápac se lo había pedido de esa forma. Se hace referencia a ese dios del que no se conoce nombre, gracias a que el ambicioso Manco Cápac, último de los hermanos, decidió arrojarlo al vacío.

Este astuto hermano lo había hecho para poder aprovechar la oportunidad de quitarle el puesto al hermano del que no se conoce nombre, justo después de que Pachacamac fuese encerrado por él en una cueva y el tercer hermano, Viracocha, lo abandonara.

Viracocha se alejó de sus tres hermanos a los que consideraba terribles y de los que aborrecía el ansioso deseo de poseer el poder de la Tierra. Sin embargo, existen varias versiones de esta historia, donde el dios creador de la Tierra se hacía cargo de ayudar y cuidar a los seres vivos.

La forma en que las culturas veneraban a este poderoso dios

Los dioses de la cultura Inca generalmente llegaban a obtener una de las mayores ofrendas para ese imperio. Conocida como templos y grandes lugares sagrados donde podían ser venerados por sus creyentes e impartir la creencia de forma sencilla.

Los templos solares eran los sitios principales en los que el dios Pachacamac era venerado, tratando de dejarlo cerca de Inti, conocido por la cultura Inca como el dios Sol, padre del creador de la Tierra y de sus tres hermanos. El principal templo que rendía honores a este dios era el santuario de Inti-Huasi.

Este santuario era uno de los más importantes dentro de la cultura Inca y se ubicaba en Cusco, una ciudad andina de Perú. Inti-Huasi se caracterizaba por ser el mejor santuario gracias a sus paredes cubiertas en oro, que proporcionaban la mayor de las glorias a sus dioses.

Muchos siglos después, el dios creador de la Tierra obtuvo su propio templo ubicado en Lima gracias a la cultura chincha. La cual había sido conquistada durante el reinado del emperador hijo de Viracocha, para poder unirla al Imperio Inca en aquel momento.

La población chincha se habían encargado de este templo. No precisamente por el amor hacia el dios Pachacamac, sino por el miedo que les impartía la figura de un dios poderoso como este. Y siempre buscaban mantener el agradecimiento a la deidad a través de los distintos templos que construyeron en su honor.

Conocido como el dios que no tenía piel o huesos, Pachacamac era venerado por las grandes culturas que pertenecían al Imperio Inca. Aún en la actualidad, se considera por varias culturas como el grandísimo creador de la Tierra. Siendo representado por el Señor de los Milagros o de los Temblores, en zonas distintas.