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Nezha; Tercer Príncipe de Loto

Nezha un Dios de la Mitología China
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Durante muchos años los antiguos chinos, creían con fervor en diferentes dioses, criaturas mágicas, fantasmas y dragones; oraban cada día pidiéndoles a los dioses su ayuda y protección, uno de esos dioses fue Nezha.

En la mitología china Nezha, Na zha o Nata es considerado el Dios protector. En el taoísmo tiene muchos seguidores, quienes lo consideran mariscal del altar central. Al convertirse en deidad, pasó a ser nombrado como: el príncipe del tercer loto.

El Dios protector es muy popular dentro de la mitología china, y en los antiguos escritos es denominado como Fengshen Yanyi, que traducido al español significa «investidura de los dioses».

Una de las historias más conocidas en china de este personaje, es aquella en donde el Dios protector Nata conquista el mar. También combatió contra el temible Rey Mono, posteriormente se aliaron y ayudó a vencer a todos los demonios poderosos.

De acuerdo con algunas historias, se presume que este Dios nació en la dinastía Shang. Su padre era el comandante militar llamado Li Jing, y se dice que Na zha nació dentro de una fortaleza militar ubicada en Chetang.

El padre de Nata, el comandante militar Li Jing, eventualmente se convirtió en el Rey celeste de las Pagodas.

El Dios que en su nacimiento no fue bien recibido por su padre, quien intentó matarlo al nacer

El Origen del Dios protector Nezha

El nacimiento de Nezha se remonta hace aproximadamente unos 3.000 o 4.000 mil años atrás. De acuerdo con la historia, su madre la noche anterior del parto tuvo un sueño en el que visualizó a un inmortal taoísta, y éste curiosamente pasaba su escoba mágica sobre su vientre.

Éste taoísta le dijo que debía aceptar a ese niño que estaba dentro de ella y que debía llamarlo Na zha. Pasaron unos largos tres años y seis meses de embarazo, hasta que finalmente la Dama Yi dió a luz. Pero su esposo pensaba que no había nacido un niño, sino un demonio.

Ya que durante el proceso de parto vio una bola de gran tamaño, que era de carne y que no tenía forma de humano. Por ello el hombre procedió a atacar a esa gran bola con su espada, con el único fin de destruir al demonio, al hacerlo la bola de carne se abrió y de su interior surgió Nezha.

Pero no era un bebé, por el contrario tenía el aspecto de un niño, que podía hablar y caminar sin ningún problema. A medida que fue creciendo pasó a ser estudiante del sabio Taiyi Zhenren, y comenzó su aprendizaje espiritual en el budismo.

Nezha era el menor de tres hermanos, sus dos hermanos mayores se llamaban Jingzhao y Muzha. El padre de Nezha, lo esperó con muchas ansias, ya que su tercer hijo era el que obtendría la denominada “rueda cósmica”. Éste curioso objeto le había sido ofrecido a Li Jing por intelectuales sabios.

El poder de la rueda cósmica era desconocido para Nezha hasta que la agitó en el mar y provocó un temblor

El Dios Protector y la Rueda Cósmica

Nezha pronto se convirtió en un niño robusto que poseía increíbles cualidades y fuerza. Llevaba consigo la llamada rueda cósmica, la cual le fue entregada cuando comenzó con su enseñanza. Este instrumento tenía la forma de un aro mediano y era muy pesada, tan pesada que ningún humano la podía levantar.

De acuerdo con los escritos, un día en el que sentía mucho calor, Nezha se fue a bañar a las orillas del mar, y como aún era un niño, quería conocer cuál era el poder de la rueda.

Comenzó a sacudirla y con ello causó grandes temblores en el mar, los temblores que causó Nezha, retumbaron con fuerza en el castillo del Rey Dragón del Mar Oriental.

El Rey asombrado y molesto quería saber que había causado tales temblores, así que mando a sus centinelas a investigar, estos al poco tiempo se dieron cuenta de que solo se trataba de un travieso niño, e intentaron atraparlo para llevarlo ante el Rey.

Pero Nezha con un golpe de su rueda cósmica acabó con sus vidas, el Rey se enfureció mucho ante este hecho y le ordenó a su hijo, el cual era un poderoso guerrero, que capturara al niño, pero el destino del hijo del Rey fue el mismo que el de los centinelas, y termino asesinado.

La furia no cabía dentro del Rey Dragón, quién fue a denunciar ante el Emperador de Jade los crímenes cometidos por Nezha. Pero el niño resultó ser mucho más rápido y ágil que él, llegó primero ante el líder supremo de los cielos y rey de los mortales.

Envolviendo al Rey Dragón en encantamientos invisibles, le propinó tantos golpes, que el Rey terminó inconsciente. Esto le impidió denunciar a Nezha ante el Emperador de Jade y sus travesuras quedaron impunes.