Saltar al contenido

Mitología

La palabra mitología proviene del vocablo latino mythologĭa y podría interpretarse como el conjunto de creencias que posee una comunidad. Pero a diferencia del conocimiento científico, los mitos y leyendas no pueden ser probados, por lo que cada uno de nosotros debe diferenciar lo que es realidad de la simple fantasía.

Un mito es un relato cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos. Puede estar relacionado con la creación del mundo, los dioses o el propio hombre, aunque algunas historias simplemente dan una explicación sencilla para temas que nuestros antepasados no podían concebir.

En el caso de la mitología clásica, todo gira en torno a la creación del mundo, la batalla entre los dioses del Olimpo contra los titanes y la aparición de los héroes, como Teseo o Heracles, que debían enfrentarse a horribles criaturas como las gorgonas y el minotauro, dotadas de un gran poder y con atributos tanto animales como humanos.

La mitología en la actualidad

En occidente, nuestra cultura y forma de ver las cosas está en mayor o menor medida condicionada por la mitología clásica y su pensamiento. El sentido de la estética, la disposición urbana, la gastronomía y casi todas las manifestaciones artísticas bebe de ellos. Para hacernos una idea, el día viernes recibe su nombre de la diosa romana Venus, mientras que Friday proviene de Freyja, esposa de Odín en la mitología escandinava.

Y, por supuesto, también hemos asistido a una reinterpretación de los antiguos textos grecolatinos, donde la aparición de los dioses y las habilidades sobrehumanas de los héroes podrían tener una explicación bien distinta, relacionada con la presencia de alienígenas y otras entidades. Si quieres aprender un poco más acerca de la mitología moderna puedes hacerlo en este enlace.

Mitología Japonesa

La mitología japonesa da forma al sintoísmo, que junto al budismo son las religiones predominantes en la isla hoy en día. El panteón Shinto se basa en los kami, que son los espíritus de la naturaleza que representan desde las montañas hasta el mismo sol. También se encarga de revelar el origen divino del emperador, que es conocido como tennō o soberano celestial.

Los mitos tradicionales beben de libros como el Kojiki o el Nihonshoki, que son los manuscritos más antiguos que se conocen sobre las leyendas de Japón. El segundo explica el origen de estos espíritus o deidades desde una óptica budista, proponiendo una versión distinta a los hechos narrados en el Kojiki.

Mitología Griega

La mitología griega nos habla acerca del origen de los dioses y los héroes, la guerra contra los titanes y la creación del mundo. Este sistema de creencias proporciona respuestas para todas las dudas existenciales y se trata de una fuente irreemplazable para entender cómo funcionaba la civilización griega.

Estos relatos comenzaron a transmitirse de forma oral y posteriormente se pintaron en vasijas y otras piezas de cerámica, que eran ofrecidas como regalos en los templos. La mayor fuente, sin embargo, procede de la literatura, como es el caso de los poemas épicos de la Ilíada y la Odisea escritos por Homero, que narran la guerra de Troya. Por su parte, en la Teogonía de Hesíodo encontramos el relato de la génesis de la creación y la llegada de los dioses.

Mitología Romana

El pueblo romano estaba formado por grandes estadistas, arquitectos y guerreros, pero en materia cultural fueron unos grandes admiradores de los griegos. Así, tras tomar sus provincias se llevaron las esculturas, pinturas y todas las manifestaciones artísticas con ellos. Y también sus sistemas de creencias.

Por lo tanto, la mitología romana es una combinación de tradiciones propias muy antiguas y el aporte de la mitología griega, con la que comparte el mismo panteón de dioses, aunque con distintos nombres. Las fuentes escritas más importantes la tenemos en la Eneida y las primeras obras de Livio, donde se relata la leyenda de Rómulo y Remo.

Mitología Americana

La mitología americana es muy amplia y va desde las civilizaciones mayas y aztecas a las tribus de indígenas que vivían en el norte. En este último caso, se trata de un sistema de creencias muy arraigado en la naturaleza y el simbolismo, que es revestido de un carácter sagrado.

Los pueblos amerindios creían en la existencia de un Gran Espíritu de carácter omnisciente, que estaba conectado directamente con la Tierra. También encontramos historias sobre el origen de todas las cosas y prácticas que se han transmitido oralmente de generación a generación, como la danza del sol realizada por los chamanes.

Mitología Mexicana

La mitología mexicana hunde sus raíces en tradiciones anteriores a los aztecas, donde ya se rendía culto al sol y otros dioses. Estos pueblos se consideraban los elegidos de la divinidad, cuya tarea era velar que el sol recorriera el cielo, un concepto que fue tomado por emperadores como Moctezuma antes de la llegada de los conquistadores.

Estas mitologías prehispanas nos hablan de la creación del mundo y la relación con los dioses, que son mostrados como fuerzas de la naturaleza con una personalidad que comparte rasgos humanos. Los sabios nahuas establecieron distintas categorías, por lo que hay que distinguir entre los dioses creadores o Ipalnemohuani, los dioses protectores o Huitzilopochtli y los dioses de las profesiones o la familia, como Tlazotéotl.

Mitología Maya

La mitología maya está formada por una serie de creencias con más de 3.000 años de antigüedad. Por desgracia, la llegada de los españoles supuso que la mayoría de los textos sagrados fuesen destruidos, por lo que nuestro conocimiento actual está muy sesgado.

Uno de los pocos libros que lograron salvarse fue el Popol Vuh, que relata la creación del mundo, la aparición de los dioses gemelos y el primer hombre. Posteriormente, en el siglo XVII los descendientes de los mayas escribieron el Chilam Balam, que conserva parte de las tradiciones culturales de este pueblo.

Mitología China

La mayor parte de las leyendas que forman parte de la mitología china surgieron durante la época de los tres augustos y cinco emperadores. Aunque es única en muchos sentidos, algunos aspectos se basan en tradiciones japonesas y coreanas, que tenían una enorme influencia en la edad antigua.

Nuestro conocimiento está basado en los textos de la dinastía Han, donde los dioses se convirtieron en soberanos asociados a las cinco direcciones, es decir, el centro y los cuatro puntos cardinales. Los mitos de la creación son posteriores a la llegada del taoísmo y confucionismo, estando ligados a dioses como Shangdi, Tian Nüwa o Pangu.

Mitología Coreana

Al principio, la tierra y el cielo estaban unidos. El dios Miruk los separó, colocando columnas de bronce en cada esquina del mundo para sostener la bóveda celeste. En ese espacio colocó al sol, la luna y las estrellas. Posteriormente, creó al hombre a partir del oro y a la mujer con plata. Sin embargo, su rival Sokka le retó y fruto de ello nació la inmoralidad entre los seres humanos.

Esta es la visión de la cosmogonía según la mitología coreana, que también posee mitos relacionados con el cristianismo, como por ejemplo el diluvio universal o Moktohryong. El chamanismo original pervivió pese a las influencias sintoístas y budistas, proporcionando un panteón propio de dioses y criaturas míticas como el Jangseung o el Dokkaebi.

Mitologia Hinduísta

Después del cristianismo y el islam, el hinduismo es la tercera religión que más seguidores tiene en la actualidad. Los mitos de la mitología hinduísta que dieron lugar a este sistema de creencias surgieron hace más de 4.000 años en el Valle del Indo, teniendo a Brahma como dios principal y creador del universo. El culto a la divinidad forma parte de la vida cotidiana, no como algo abstracto, sino como un elemento más de la comunidad.

Brahma simboliza la sabiduría. Tiene cuatro caras y manos que representan la personalidad del hombre: mente, intelecto, ego y conciencia. No es venerado directamente, sino que se hace a través de otras encarnaciones del panteón hindú, como Vishnu el Preservador o Shiva el Destructor.

Mitología Española

La mitología española está compuesta por una serie de leyendas castellanas, aragonesas, gallegas, catalanas, vascas o andaluzas, que tienen orígenes tan dispares como el cristianismo, el mundo celta o los mitos árabes traídos por el islam a la península. Un substrato pagano que ha permanecido en el acervo cultural con el paso de los siglos.

En estos relatos encontramos hechos míticos de nuestra historia. Por ejemplo, la batalla de Covadonga, donde el rey astur Pelayo venció a los musulmanes con ayuda de la virgen María, en lo que se considera la primera victoria de la reconquista de España. Y también podemos descubrir a los gamusinos, una especie de animal imaginario que es usado comúnmente para gastar bromas.

Mitología Nórdica

La mitología nórdica abarca las creencias de los pueblos escandinavos germanos, incluso aquellos que llegaron a Islandia, la Galia, Hispania o Britania. Su origen es muy antiguo, anterior a la influencia indoeuropea y comprende una serie de relatos que se transmitían oralmente en forma de poesía.

Nuestra fuente principal son las Eddas, un libro medieval contemporáneo a la llegada del cristianismo. Las tradiciones nórdicas se mantienen en la actualidad en algunas zonas rurales, marcadas por una clara dualidad y basadas en la creencia de que el mundo es un disco plano que se sostiene en el árbol Yggdrasil, que además alberga criaturas como el dragón Nidhogg.

Mitología Celta

La mitología celta surge durante la edad del hierro y, de forma similar a otras culturas indoeuropeas, se desarrolló en un ámbito politeísta, con una estructura religiosa basada en el druidismo y el culto a la naturaleza. La invasión del imperio romano y la cristianización acabó con esta tradición, que conocemos gracias a los escritos clásicos de la época, como por ejemplo los Commentarii de bello Gallico de Julio César.

Hace muchísimo tiempo, antes de la aparición de los primeros hombres, dos razas divinas luchaban entre sí. Eran los Tuatha Dé Danann, grandes dioses del panteón celta, y los Fomoré, un pueblo de gigantes que vivían en las islas alrededor de Irlanda. Los primeros representan la realeza, la guerra y las artes, características presentes en el ser humano, mientras que los gigantes son la personificación de la naturaleza salvaje y nuestro lado oscuro.

Mitología Azteca

Los aztecas crearon uno de los imperios más importantes de la historia de la humanidad, cuya gloria se plasmó en la fabulosa ciudad precolombina de Tenochtitlan. La sociedad azteca se caracterizaba por ser profundamente religiosa y eran habituales los sacrificios de sangre al dios Sol, necesarios para preservar el orden cósmico.

La mitología Azteca nos presenta al mundo dividido en cuatro edades que finalizan de forma dramática, algo que ha dado pie a muchas teorías sobre el calendario azteca y el fin del mundo. Algunos de las deidades más importantes del panteón son Ometecuhtli, que es luz y oscuridad a la vez, Tezcatlipoca, señor del fuego y de la muerte o Chalchiuhtlicue, dios relacionado con el agua y la agricultura.

Mitología egipcia

La mitología del Antiguo Egipto (o mitología egípcia a secas)comenzó a gestarse en la época predinástica y perduró hasta la llegada de Justiniano, quien instauró el cristianismo y prohibió estas prácticas en el siglo VI de nuestra era. A lo largo de 3.000 años, la religión egipcia desarrolló un complejo entramado de creencias que difieren por completo de los mitos grecolatinos.

Los dioses son representados con cuerpo humano y cabeza de animales, que para algunos ufólogos suponen un claro testimonio de la presencia extraterrestre en nuestro planeta. Los mismos seres que habrían ayudado a levantar las pirámides. Podemos destacar a Horus, el dios del cielo con forma de halcón, o a Anubis, el guardián de los muertos conocido como el chacal del desierto.

Mitología inca

La mitología inca se asocia al llamado Imperio de los Hijos del Sol, que comprendía los actuales territorios de Bolivia, Perú, Argentina, Chile, Colombia y Ecuador. Está compuesta por una serie de relatos que tienen su epicentro en Cusco y el Dios Sol Inti, así como otras divinidades como Wiracocha, Wakon o Pachacámac, el cruel devorador de niños.

El tiempo en la mitología inca es concebido de forma cíclica, al igual que en la azteca, mientras que el espacio se divide en distintos niveles que se complementan y compiten entre ellos. El Hanan Pacha es el mundo celestial donde viven los dioses y las personas justas. El Kay Pacha es nuestro mundo terrenal, mientras que el Uku Pacha es el mundo subterráneo perteneciente a los muertos.

Mitología mesopotámica

La mitología mesopotámica aparece junto a algunas de las primeras ciudades del mundo civilizado, como Sumer, Acad, Asiria o Babilonia. Se caracteriza por un gran sincretismo entre dioses, espíritus y otros seres malignos que representan las fuerzas naturales, un concepto que la mitología griega tomaría prestado posteriormente.

Muchos de los grandes mitos del cristianismo ya se encuentran recogidos en estos relatos, como la aparición del hombre y el diluvio universal. Sin embargo, los mesopotámicos creían que los dioses nos crearon para ser sus esclavos, algo que ha dado pie a la asociación de entidades como Enlil y Enki con los Anunnaki.

Mitología Sumeria

La mitología sumeria comparte muchas características de la mitología mesopotámica, por lo que es complicado en la actualidad trazar una línea definitoria entre ambas. No obstante, podemos destacar cuatro cosmogonías propias que son muy importantes para entender la mentalidad de esta época: la de Eridú, Shuruppak, Nippur y Uruk.

Los mitos sumerios proporcionan una explicación sencilla del origen del mundo o los fenómenos atmosféricos, de forma que cualquiera pudiera entenderlos. Este conocimiento se encuentra recopilado en libros como el Enuma Eliš y el Atrahasis, que mediante el uso de parábolas tratan indistintamente temas mitológicos, políticos y filosóficos.