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Mitología Hinduísta

La mitología hinduista comprende dos etapas distintas: el período védico y el período puránico, que se diferencian por las fuentes escritas en las que se basan: los Vedas, más antiguos y transmitidos de forma oral desde el 1.500 antes de nuestra era. Y los Puras, que empezaron a componerse sobre el 300 antes de nuestra era.

En ambos textos ya encontramos los pilares de este conjunto de creencias, como por ejemplo la Trinidad Sagrada, pero mientras que en los Vedas está formada por Agni, Indra y Suria, en los Puras se sustituyen por Brahmá, Shiva y Visnu, que son los que han perdurado hasta la actualidad.

 

La divinidad perdida de los hombres

Hace mucho tiempo, todos los seres humanos eran dioses. Pero hicieron un uso tan abusivo de los dones de Brahmá, que éste decidió arrancarles la divinidad y esconderla en un lugar secreto. En busca de consejo, acudió en ayuda de los dioses menores. “Entierra la divinidad del hombre bajo tierra”, le dijeron, pero Brahmá sabía que cavando finalmente lo encontrarían. “Escóndelo en lo más profundo del mar”, pero tampoco le pareció una buena solución, porque un día los hombres llegarían hasta allí.

Finalmente, el dios decidió esconder la divinidad de los hombres en el único sitio donde a éstos jamás se les ocurriría buscar: en el interior de sus almas. Este mito ilustra a la perfección el carácter hindú, que se basa en buena medida en la autoperfección del individuo. La reencarnación, de hecho, permiten vivir experiencias desde múltiples vidas y más que buscar la inmortalidad, se trata de un camino de aprendizaje eterno.

Los dioses de la mitología hindú

La mitología hindú es muy rica en dioses y semidioses, pero los principales son Brahmá, Shiva y Vishnú, encargados de mantener el orden en el universo y que representan el ciclo de creación, destrucción y renovación que no acabará hasta el fin de los tiempos.

Brahmá es el más poderoso de todos los dioses, creó el universo y los ciclos espirituales. Se representa con cuatro cabezas que miran hacia lugares distintos y es el progenitor de Mañu, de quien descendemos todos los seres humanos. Visnú es un dios protector de gran belleza, que simboliza la paz, el amor y la bondad. Por ello, es uno de los más queridos del panteón hindú.

Por el contrario, Shiva es el dios destructor del universo, un papel sin embargo necesario para mantener el orden cósmico. También existen otras deidades, como Lakshmi, esposa de Visnu, Krishna, avatar de de Visnu, Ganesha, hijo de Shiva o Hanuman, el Rey Mono, deidad de también existe en otras mitologías orientales, como la china o la coreana.

Asuras y Devas

Los Asuras son criaturas sedientas de poder que están detrás de las guerras y otros conflictos del hombre. De hecho, podrían considerarse como el equivalente de los demonios en la religión cristiana. Sin embargo, con el paso del tiempo, algunos de ellos acabaron despojándose de su oscuridad y se convirtieron en Devas: ángeles protectores de la humanidad y defensores de la vida, puros, benévolos y enemigos de los Asuras.

Como vemos, el equilibrio entre el bien y el mal es un tema recurrente en este conjunto de creencias, donde los Asuras simbolizan el miedo y la ira de los seres humanos, mientras que los Devas poseen virtudes a las que aspiran todas las personas de buen corazón.

La creación del universo

Existen distintas leyendas sobre el origen del universo en la mitología hindú. Algunas de las más antiguas hacen referencia a la creación de todas las cosas mediante la descomposición de Púrusha, un dios de tamaño abismal. Sin embargo, encontramos otras que se basan en el Hiranyagharba o Huevo Cósmico, cuyo nacimiento se atribuye a Púrusha y el espíritu de Prakriti. Brahmá recogió el huevo, con su cáscara creó la tierra y con su yema los ríos y el cielo.

Algunos relatos atribuyen la creación de universo a Shiva, como podemos ver en el Mito de Adikumbeshara. O a Visnú, que hizo nacer del ombligo de Lakshmi una flor de loto que dio origen a todas las cosas. En cualquier caso, el lugar de los dioses y los hombres está estrechamente jerarquizado, un reflejo de la sociedad de castas que impera en la India, dividido entre Loka (la casa de los dioses) Bhuloka (la Tierra) y Tala (el inframundo).

Criaturas míticas del hinduismo

Las criaturas que aparecen en los relatos míticos hindúes están revestidas de gran poder y virtud, por lo que sitúan a un nivel infinitamente superior a los hombres. De hecho, muchas de ellas vienen de los planos espirituales, por lo que el contacto con ellas puede confundirse con un sueño.

Así, encontramos a los Laksa, que son espíritus protectores que custodian los tesoros naturales bajo tierra y en las raíces de los árboles. Tienen doble personalidad, una benevolente y otra despiadada, apareciéndose a los solitarios viajeros que transitan cerca de sus dominios. También tenemos a los Preta, “los que se han ido”, seres horrendos que en vida mostraron deseos desmedidos. Ansían comer y beber cualquier inmundicia, por lo que viven una existencia humillante.

O las Bhuta, personas que han tenido una muerte repentina o no han sido enterradas convenientemente y por tanto no pueden reencarnarse. Sus pies apuntan hacia atrás, flotan a un palmo del suelo y no tienen sombra. Se les suele ver en templos y lugares sagrados y para protegerse de ellos hay que quemar un poco de cúrcuma. Y hay que mencionar a Timingila, criatura marina que podría tragarse una ballena, o a los Vetala, vampiros fantasmales que vigilan los cementerios.

Pero, sin duda, las criaturas míticas más famosas de la mitología hindú son los Rakshasa, demonios felinos con forma humanoide, cabeza de tigre o pantera y una apariencia terrible. Agresivos e impíos por naturaleza, molestan a cualquier ser viviente con el que se encuentran, devoran a los hombres y lo destruyen todo a su paso. Los Pishaca son una variedad aún más terrible, ya que hacen daño tanto a los vivos como a los muertos, impidiendo su descanso eterno.

Considerada como la tercera religión más importante del mundo, el Hinduismo es uno de los cultos más antiguos del mundo. Durante años esta religión ha atraído la mirada de la cultura occidental debido a su gran cantidad de dioses, ritos y templos majestuosos.

A diferencia de las otras religiones, el Hinduismo no posee fundador, ya que es considerada como un conjunto de creencias metafísicas, religiosas, cultos, y ritos, las cuales conforman una sola tradición en la cual no existen figuras sacerdotales o una organización central.

Debido a su compleja estructura y cantidad de deidades, muchas personas tienen dificultad a la hora de estudiar esta religión, por lo que hoy te contaremos todo los que  debes saber sobre el Hinduismo, sus dioses, ritos y porque es considerado por muchos como un “estilo de vida”.

¿Qué es el Hinduismo?

Originada en la India, el Hinduismo es una de las religiones más antiguas del mundo entero y todos los que la practican se refieren a ella como Sanatana Dharma, que en español seria “La Tradición Eterna” o el “Camino Eterno”.

Los eruditos consideran esta religión como una especie de fusión o mezcla de varias culturas de la India, ya que está conformada por diferentes filosofías y creencias. Unas de las corrientes más predominantes de esta religión son los cuatro “Purushartha” (o cuatro objetivos del varón), el Dharma (ética y las obligaciones), el Artha (prosperidad y el trabajo), el Kama (deseos y pasiones), el Moksha (liberación, libertad y la salvación), el Karma (acción, intento y las consecuencias) y el Samsara (ciclo de renacimiento).

Para adorar a sus dioses en la religión hindú se acostumbra realizar diferentes ritos, los cuales incluyen recitar textos sagrados, plegarias antiguas, meditar y celebrar ceremonias o festivales. Algunos devotos también deciden abandonar su vida social y sus pertenencias materiales para sí poder dedicarse por completo a esta religión.

A pesar que estas creencias están conformadas por una gran cantidad de tradiciones y ritos, el Hinduismo no posee un orden eclesiástico, autoridad religiosa, profeta, libro sagrado ni es asociado a ningún tipo de gobierno.

Esta religión se basa en la creencia que en el mundo existen diversos ciclos de creación y destrucción, los cuales sostienen al universo.

 Para los hinduistas es considerado el mayor de los logros cuando un alma abandona el ciclo de reencarnaciones y retorna al principio divino.

En el Hinduismo, el dios Brahma ocupa la posición de deidad principal y sé que cree que todos los seres (incluyendo los otros dioses) viven dentro de él. Esta deidad es venerada debido a que es una alma muy elevada, la cual ocupa temporalmente el mundo material y puede ser removido de su puesto de “deidad principal” en cualquier momento. Según la complejidad de cada universo, se cree que Brahma puede llegar a tener distintos número de cabezas.

Otro dato curioso de esta religión, es que sus practicantes tienen la libertad de tener su concepto propio de divinidad, ya que se cree que Dios tiene la capacidad de tener diferentes formas. En occidente una de las figuras más populares de esta corriente religiosa es la triada hinduista llamada Trimurti (tres formas de Dios), la cual está conformada por Brahma, Visnú y Shiva.

¿Cuántos dioses hindúes existen?

En el hinduismo existen aproximadamente 330.000.000 (trecientos treinta millones) de dioses, los cuales tienen el poder de cambiar de sexo y forma con el paso del tiempo.

Una de las cosas que diferencia a estas deidades de otras criaturas mitologías es que es que disponen de varios avatares o rencarnaciones, los cuales son muy populares en la cultura hindú gracias a su gran cantidad de relatos y leyendas.

Nombres de las deidades hindúes

Como se mencionó anteriormente, esta religión está conformada por una gran cantidad de deidades, por lo cual es muy difícil mencionarlos a todos.

Por lo general en los practicantes de esta religión adoran a las deidades más importantes, entre las cuales tenemos a Brahma (creador del universo), Visnú (protector del universo),  Shiva (destructor del universo) y Ghanesa (dios de la inteligencia y destructor de los obstáculos).

Brahma, Visnú y Shiva

A pesar que en la India no existe ninguna referencia a estos dioses como un grupo, la mayoría de los hinduistas se encargan de adorar por separado a Brahma, Visnú y Shiva.

Cuando están reunidos, este trio de dioses se le llama “La Trimurti”. Este término apareció por primera vez en el sanscrito hinduista Kumara-sabhava del poeta indio hinduista Kalidas en el año 500 d.C. También aparece en el Chatur-varga-chintámani escrito por el primer ministro del rey Majadev Jemadri, entre los años 1210 y 1274, y en las notas gramaticales del sanscrito Rama-tapanía-upanishad realizada entre los siglos XI y XVI.

La imagen que se conoce actualmente de la Trimurti es la puránica, ya que esta fue muy popular entre los orientalistas británicos y también en la cultura Occidental, sin embargo, en la India esta triada no tiene mucha importancia e incluso el dios Brahma no tiene ningún templo.