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Misterios de la diosa Epona

Misterios ocultos de la diosa de los caballos Epona
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Al igual que en otras mitologías, la creencia Celta es un universo muy extenso. La diosa Epona (o también llamada Hipona), es una deidad Celta que tiene como objetivo resguardar siempre a los jinetes y sus caballos. Otro de sus roles o habilidades de diosa, es la fertilidad, esta deidad también es nombrada diosa de la tierra por su gran don. Varios de sus creyentes también acudían a ella para sanarlos de sus males, es decir, tenían también la capacidad de sanar.

Significado del nombre Epona

Su nombre significa “yegua divina”, sus magníficos poderes constantemente están relacionados con la protección de aquellos animales equinos o de carga, como lo son los burros, caballos y las mulas. Además, también les ofrecía protección a sus jinetes, por lo que, era guardiana de todos los viajes que emprendían. Por su desenfrenado amor por estos animales, se decía que la diosa Epona solía convertirse en yegua pelirroja.

Además de conocerse bajo los nombres de Epona o Hipona, también se le conoce como Edain (llamada de esta forma en Irlanda).  También se le conocía como Macha, Rosette o “the great mare” que significa La gran Yegua, en algunas partes era coloquialmente conocida como “La Pelirroja”.

La yegua pelirroja
La yegua pelirroja

Representación física

Epona es una figura muy popular dentro del grupo de diosas celtas. A esta deidad se le representó físicamente en diversas oportunidades sobre el lomo un caballo, pero, también se le ha visto como una hermosa ninfa acuática.

En muchas de sus pinturas y/o retratos a esta bella mujer la enseñan como una diosa vistiendo ropas largas, con mantas en la cabeza y alguna que otra diadema encima de las mantas que adornaban su cabellera. No obstante, otras veces también era representada simplemente desnuda.  Casi siempre se le representaba encima del lomo de algún caballo, o también alimentándolos o hasta de pie, rodeada de una manada de caballos.

Epona rodeada de una manada
Epona rodeada de una manada

Dones de la diosa Epona

En Galicia está vinculada con el culto de las fuentes, pues en las antiguas leyendas, estas fuentes nacían tras las patadas de los animales divinos. Es también vigilante del santuario de lo que los Druidas consideran sagrado: los bosques. Esta diosa podía hacer que surgiera un enorme manantial con un trote de casco en tierra.

A Epona la podemos hallar en los grandes saltos de agua, es por ello que en algunas representaciones aparece completamente desnuda como una ninfa. Constantemente se le asocia con las fuertes olas del mar que chocan con las orillas de la playa, rodeada de espuma y aguas frescas asociada con su otro don: la curación.

Atributos

Los atributos o símbolos que más la distinguen es una bandeja conocida con el nombre de pátera, era muy usado en su época para ejecutar distintos sacrificios, cestas de frutas y cereales en conjunto a la cornucopia, que simbolizaba la riqueza y abundancia.

Muchos autores afirman que este último objeto formó parte de sus atributos dentro de la mitología romana, algo que fue de mucha importancia para la civilización en Roma, pues, dicho objeto se tomó como sentido de pertenencia para esta cultura.

Con el cuerno o cornucopia se dedicaba a darle alimento a sus caballos, simbolizando el amor de una madre con su gran protección. El cuerno de la riqueza y abundancia se ha visto como símbolo de otros dioses romanos, como lo es en la diosa Abundantia.

A veces se le solía ver en compañía de un perro, por otras deidades o por espíritus, algunos eran Marte y Hércules.

Epona
Epona, la madre de los caballos

Padres de Epona, diosa de los caballos

De esta reina divina no hay una historia clara y directa, pues, algunos autores griegos afirman que los padres de Epona eran, un hombre mortal que solía tenerle odio a las mujeres llamado Furius Stellus, junto a una yegua divina que fue la encargada de colocarle el nombre a su pequeña.

A esta diosa se le suele asociar mucho con la también diosa Rhiannon.

Cultos a Epona

El pueblo celta siempre les mostró respeto y honores a los caballos, pues, gracias a estos hermosos animales su expansión era cada vez mayor, es por ello que los celtas le tienen un amor especial a Epona, despertando el interés por rendirle ritos y sacrificios en su nombre.

Para el pueblo celta, el sábado es el día preferido para exclamarle intervención a esta diosa. Sus creyentes solían pedirle peticiones que iban desde asear el ambiente de las energías negativas, hasta cuidar los cultivos por venir y, resguardar siempre a los marineros, mineros y peregrinos.

Otros creyentes son devotos de que Epona tiene la potestad de actuar como guía para las almas y que también posee potestad para proporcionar justicia infernal.

¿En qué paises se adoraba a la diosa de los caballos?

No solamente los celtas le hacían cultos a Epona, pues, esta diosa fue adoptada por diversas mitologías distintas en países como Bulgaria, Rumania, Alemania, Austria, Hungría y Serbia.

En Roma esta deidad fue la preferida de los soldados guerreros y caballeros que vivieron entre los siglos I y III a.C. Estos romanos la amaron y veneraron tanto que empezaron a crear y circular rápidamente monedas con cara de caballo y cuerpo femenino impregnado en ellas, lo cual para estos creyentes significaba prosperidad. Se solía venerar en los hogares para atraer la abundancia.

En muchos pueblos celtibéricos un sacrificio muy común era tomar la sangre de los caballos para que al consumidor se le transmitiera el gran poder de la sangre del animal.

En la creencia gala también fue muy importante esta deidad, pues, el caballo era muy importante para este pueblo (que actualmente se conocen como Bélgica, Francia y parte de Suiza).

Existieron costumbres que permanecieron hasta inicios de la Edad Media, en el siglo XII d.C, entre ellas estuvo el acto sexual entre la diosa convertida en Yegua (esta era yegua era una representación) y, el Rey, que luego se santificaría anunciando la autoridad del mismo. Finalmente, el animal santificado sería sacrificado y consumido por el Rey.

Diosa de los caballos
Diosa de los caballos

En la cultura de Roma también la idolatraban, su imagen era colocada en los establos en modo de protección a los caballos. Muy similar a lo que hoy en día se conoce como un altar, pues estaba también decorado con hermosas rosas y, en su honor rendían homenajes todos los 18 de diciembre. De hecho, Epona fue la única deidad celta que fue idolatrada con un templo en Roma.

Historia de la yegua pelirroja

Los antiguos mitos revelan que los caballos estaban relacionados con la muerte, es por ello que a Epona la relacionaban con la temible muerte. Según los creyentes, estos caballos eran quienes guiaban las almas vivas al universo de los muertos.

Pero no se deben de confundir, pues, Epona no era exactamente una deidad de la muerte en sí, más bien era considerada una diosa que cuida y ampara el sendero de las almas para entrar al Otro Mundo. No era una diosa que habitaba en el inframundo, Epona se encargaba de vigilar que las almas llegaran a su correcto destino.

Una de las razones por la cual los celtas les rendían homenaje a los caballos era por tres cosas: por su características rapidez, fortaleza y constancia, casualmente estos tres elementos fueron los que hicieron evolucionar a esta ciudad en la Edad de Hierro.

La diosa Epona
La diosa Epona

Arte y literatura

Esta diosa fue tan importante en la historia clásica que en varias oportunidades fue nombrada, entre ellas están:

  • Sátiras de Juvenal
  • El asno de oro de Apuleyo
  • El octavio de Minucio Félix
  • La apoteosis de Prudencio
  • Expositio Sermonum Antiquorum de Fabio Plancíades Fulgencio

La diosa en el arte moderno

Muy disimuladamente esta diosa es mencionada en “Los Miserables” de Victor Hugo, pues, uno de sus personajes se bautiza con el nombre de “Éponine”

Epona en videojuegos

En el legendario y popular videojuego “The Legend of Zelda” la yegua protagonista lleva como nombre “Epona”, al igual que el de nuestra diosa Celta.

Asociaciones divinas

Isis: En un muro de Pompeya exactamente en Campania, Italia, se puede observar a Epona en perspectiva de Amazona en conjunto con Isis, quien se sitúa a la izquierda, perfectamente reconocible. Estas dos deidades sujetan una cornucopia y las dos están descubiertas hasta la cintura. Este muro hoy en día ya no existe, se sabe de él solo por un grabado.

Mercurio: En un relieve de Estrasburgo, en Bajo Rin, Alsacia, Francia, es mostrada en dos ocasiones rodeando la cabeza central de Mercurio. Dando a entender la asociación del comercio y los viajes entre la diosa celta y el dios romano.