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Marsias o Marcias, el sátiro que reto a Apolo

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Desde su creación, la mitología griega nos ha presentado una serie de relatos que reflejan la lucha del ser humano por hacerle frente a sus más bajos instintos y encontrar la perfección. Por lo general estas leyendas son descritas en poemas y textos antiguos, como retos presentados por criaturas que deseaban desacreditar o humillar a los dioses enfrente de sus seguidores.

Aunque en la mayoría de los casos los dioses resultaban vencedores, las criaturas que los retaban siempre ostentaban una gran inteligencia y un ardiente deseo de probarse a sí mismos al retar a estas deidades en pruebas que exaltaban sus habilidades físicas y mentales.

Uno de los encuentros más famosos de esta literatura es el presentado por el sátiro Marcias, quien a pesar de su apariencia física, estaba determinado en vencer al dios Apolo para consagrarse como el mejor músico del mundo.

Orígenes

Se cree que Marcias nació en Celenas (Frigia), muy cerca de la fuente principal del río Meandro. Los filósofos describen a este sátiro como un músico capaz de tocar todo tipo de flautas y lo relacionaban con el dios Dionisio y sus bacanales.

Marcias

Algunos autores describen a Marcias como defensor de la libertad de expresión y la verdad ante el poder, razón por la cual ha estado presente por más de tres siglos en el Comitium. Este personaje también representaba a la plebe romana y era usado para colocar sátiras, como la presente en la estatua de Pasquino.

Características

En esculturas y pinturas clásicas, se puede identificar a Marsias no por los atributos propios de un sátiro, sino por sostener siempre un instrumento musical de viento y por estar acompañado por la diosa Atena o siendo castigado por Apolo.

Legendas

Atena y el aulos

Marcias
Escultura de Marcias y Atena

Siendo la diosa de la sabiduría y las artes, Atena tenía la habilidad de tocar cualquier instrumento musical. Un día esta diosa se encontraba a las orillas de un rio tocando el aulos, cuando vio su reflejo en el agua y noto como sus mejillas se hinchaban deformando sus rasgos. Horrorizada, Atena arroja este instrumento y decide no volver a usarlo nunca más. En ese momento, Marcias aparece en escena y aprende a tocar el aulos maravillosamente.

 

Marcias y Apolo

Después de encontrar el aulos, Marcias se convirtió en el mejor flautista de la antigua Grecia, hasta el punto de vencer a todos los músicos que lo retaban. No conforme con esto, este sátiro se atrevió a decir que su flauta tenía una mejor melodía  que la lira de Apolo.

Este dios no tardó en responder estos comentarios retando a Marcias en un duelo musical, con un jurado conformado por las nueve musas y en donde el premio seria controlar el destino del perdedor.

Como era de esperarse, Apolo resulto vencedor en este encuentro. Algunas leyendas afirman que las dotes musicales de Marcias superaron a los de Apolo, por lo que el dios decidió tocar la misma melodía, pero con su lira boca abajo, cosa que el sátiro no pudo superar

Otras versiones afirman que Apolo acompaño el sonido de la lira con su propia voz, lo cual Marsias protesto diciendo que el reto consistía en la habilidad tocando un instrumento musical y no de canto, pero Apolo argumento que el sátiro soplaba para tocar la flauta, lo cual era muy parecido. Las Musas le dieron la razón a Apolo y le otorgaron la victoria.

Marcias

Luego de vencer a Marcias, Apolo lo castigo desollándolo vivo y clavando su piel en un árbol. Se cree que a medida que la sangre del sátiro fluía, esta iba creando el rio que se conoce hoy en día como Marcias.

En la version descrita por el escritor Higinio, Apolo no desuella a Marcias personalmente, sino que lo ata a un árbol y le pide a un escita que imparta este castigo. Luego de determinar de desollarlo miembro por miembro, se entregaron los restos a un discípulo de Marcias llamado Olimpo.