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Magia

¿Existe la magia? Y en el caso de que así fuera… ¿Qué es la magia? A lo largo de la historia, el ser humano ha confiado en sus druidas, chamanes y otros hechiceros para llevar a cabo rituales basados en las runas, el vudú, las oraciones o los amuletos mágicos.

El objetivo podía ser muy distinto, desde provocar lluvias para las cosechas a recuperar el amor perdido, pero en todos los casos se pretendía conseguir el favor de unos seres invisibles ante nuestros ojos, que eran capaces de producir efectos contrarios a las leyes de la naturaleza.

Entonces, ¿Qué hay de verdad en todo esto? Millones de personas pertenecientes a distintas culturas y lugares del mundo creen en la actualidad en la magia. Para que te hagas una idea, hasta algunos de los más reputados líderes mundiales admiten haber consultado a videntes o astrólogos a la hora de tomar sus decisiones.

Vudú

El vudú comenzó en África, donde todavía en la actualidad es considerado una religión para distintas etnias del continente. Sin embargo, con la llegada de los esclavos al Caribe, se produjo un sincretismo con los dogmas locales, el cristianismo y propio el vudú, que dio origen uno de los sistemas de creencias más antiguos del mundo.

En la actualidad, el vudú es una práctica habitual en países de Latinoamérica y se conoce con muchos nombres distintos. Por ejemplo, en Cuba o la República Dominicana es la Santería, mientras que en Brasil lo encontramos como Candomblé o Macumba. Hace décadas que ha llegado a Europa, donde goza de gran popularidad.

Rituales

Los rituales mágicos están formados por una serie de gestos, palabras y símbolos que pretenden conseguir un efecto determinado. En algunas ocasiones, es una petición, en otras, un agradecimiento por la ayuda prestada tiempo atrás. Este concepto está también presente en la religión cristiana y, sin darnos cuenta, impregna incluso las acciones más cotidianas.

Esta palabra proviene del latín ritus, aunque ya se conocía desde mucho tiempo antes, en civilizaciones como el Antiguo Egipto o los Aztecas, cuyos rituales implicaban el sacrifico de miles de vidas. En Europa, encontramos a los celtas, que tenían un vínculo muy especial con la naturaleza a través de estas prácticas exotéricas.

Runas

Las runas son como las letras de un alfabeto, que los pueblos germanos, anglosajones y escandinavos utilizaban para escribir en la Antigüedad y la Edad Media. Aunque la cristianización intentó acabar con ellas, en la actualidad su uso es bien conocido y relacionado con ciertos hechizos y rituales mágicos.

El alfabeto rúnico se conoce como futhark o futhorc, que es una transliteración de las seis primeras runas. Los restos más antiguos se remontan a hace dos mil años, siendo muy popular entre los vikingos, celtas y otros pueblos del norte de Europa. En Suecia, especialmente en ambientes rurales, se usaron hasta mediados del siglo XX.

Amarres

Los amarres se componen de hechizos o pócimas capaces de crear un sentimiento de amor hacia la persona que los realiza. Se encuentran en el folklore de prácticamente todas las civilizaciones y existen muchas variedades distintas. Las más peligrosas son las que alteran la voluntad, que casi siempre están relacionadas con la magia negra.

Encontramos testimonios de amarres en Mesopotamia hace cinco mil años, así como en casi todas las tradiciones chamánicas del neolítico africano y americano, por lo que es posible que su conocimiento fuese muy anterior a la aparición de la escritura. Por desgracia, las religiones del Libro (Cristianismo, Judaísmo e Islam) intentaron acabar con cualquier registro, ya que los asociaban al mal.

Hechizos

Los hechizos son actos sobrenaturales de magia capaces de cambiar la realidad y las leyes físicas. Su conocimiento es tan ancestral como el propio ser humano, practicándose de forma abierta o clandestina dependiendo de la situación social. Los primeros registros datan del Antiguo Egipto, siendo los más famosos los que contiene “El Libro de los Muertos”, que relata el proceso de embalsamiento de los faraones.

El Cristianismo persiguió todo intento de magia en la Edad Media, pero aún se conservan textos como los conocidos “Encantamientos de Merseburg”. Los practicantes de la lo oculto tampoco tuvieron mucha fortuna en los siglos posteriores, como podemos comprobar por los Juicios de Salem. Hoy en día, los hechizos se consideran parte de las creencias de un individuo y por tanto su uso no está prohibido.

Videncia

Aquellos que poseen el don de la videncia están revestidos de una percepción extrasensorial, que les permite conocer de antemano los hechos que están por venir. Aunque no existe ninguna evidencia científica que lo corrobore, a lo largo de la historia han surgido muchos profetas que han predestinado el fin de los tiempos, siendo sin duda Nostradamus el más famoso de ellos.

Los videntes experimentan fenómenos que están más allá de nuestra comprensión y realidad física, lo que les permite percibir una serie de imágenes que relatan el futuro de otro individuo. ¿De dónde proviene este poder? La mayoría de los clarividentes los asocian a la divinidad o la presencia de seres extradimensionales de origen desconocido.

Oraciones

Las oraciones son parte habitual de las religiones, donde pedimos a Dios ayuda para solucionar nuestros problemas o le agradecemos todo lo que ha hecho por nosotros. Aunque cotidianas, todas las oraciones contienen un significado mucho más profundo y trascendental que lo que nos creemos, ya que nos ponen en contacto directo con otros mundos.

También las podemos encontrar en los cultos paganos anteriores al cristianismo. En este contexto, las oraciones tenían distintos objetivos, como atraer la buena suerte, disfrutar de una vida longeva o deshacerse de la presencia de una entidad maligna, estando también relacionados con los rituales de limpieza y otros encantamientos.

Tipos de magos / Seres mágicos

Existen muchos tipos de practicantes de magia distintos, desde los chamanes de las tribus amazónicas a los druidas celtas. Y en cuanto a seres mágicos, la variedad es prácticamente infinita, con la presencia de duendes, fantasmas, vampiros, hombres lobo y todo tipo de entidades.

Algunos de los magos más famosos los encontramos en las leyendas artúricas, como Merlín y Morgana. Aunque también existen otros destacados exponentes alrededor del mundo, como la bruja Baba Yaga en Rusia, que vivía en una choza con patas, o Huitzilopochtli, el dios conocido por los aztecas como el Mago Colibrí.

Amuletos

Del latín amuletum, esta palabra aparece por primera vez en Naturalis Historia de Plinio el Viejo y significa “objeto que protege de un problema”. Se relaciona con talismán, del árabe tilasm y el griego telesma, que se traduce como “iniciar en el misterio”. En pocas palabras, es un objeto al que se le atribuyen propiedades sobrenaturales.

Los amuletos más populares son las gemas, piedras, anillos y colgantes. Aunque también podemos encontrar estatuas, pieles de animales o determinadas hierbas. Son tan antiguos como el propio ser humano, que hace miles de años talló los primeros ejemplares en piedra o madera, como símbolo de poder y protección ante lo desconocido.

Magia negra y magia blanca

Hasta el siglo XIII, la magia era considerada una superchería entre las clases cultas. Sin embargo, a partir de esta época comenzaron a llegar traducciones de textos griegos que hablaban de hechizos y encantamientos. Y surgieron los primeros tratados de magia islámicos y judíos.

Ante el auge de los sobrenatural, fue necesario establecer una diferencia entre magia blanca y negra. La primera estaba relacionada con la naturaleza y la búsqueda del conocimiento, por lo que era compatible con la religión. No obstante, la magia negra o nigromacia usaba a los espíritus y otros seres considerados malignos, por lo que fue tajantemente reprimida. Una concepción que, con matices, ha sobrevivido hasta nuestros días.