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Lindworm, mitad Dragón y mitad Serpiente

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Estas criaturas mitológicas se remontan a la época vikinga; y se les conocía también por diferentes nombres: Lindorm, Lindwurm y Linnorm. De acuerdo a las leyendas, los Lindworm eran una especie de reptil, que combinaba los aspectos de un dragón y una serpiente.

Estas monstruosas criaturas generalmente poseían dos patas, así como dos garras. Se dice que su piel era escamosa y que su cabeza se asemejaba a la de un dragón.

En las culturas de Dinamarca y Noruega se refieren al Lindworm como una especie de serpiente marina de gran tamaño; con dos patas y en algunos casos sin ninguna de ellas y carecían de alas.

Se dice que los Lindworm solían presentarse en los cementerios y también en las iglesias; para poder alimentarse de los cadáveres humanos. Deambulaban cerca de las granjas para comerse el ganado; eran considerados peligrosos y a la vez repulsivos a los ojos de los seres humanos.

Antiguamente, se creía que la piel que mudaba este ser ayudaba a incrementar el conocimiento de una persona en cuanto a la naturaleza y la medicina; se consideraban una especie de símbolo de renacimiento. Incluso dicen que las escamas de esta criatura eran utilizadas para hacer escudos y cotas.

Origen del Lindworm

Origen del Lindworm

Existen varias leyendas que relatan avistamientos y encuentros con Lindworms. Una de ellas hace referencia a la ciudad de Klafenfurt en Australia; la historia menciona que la ciudad se construyó sobre el pantano donde vivió una vez un dragón.

La leyenda dice que, hubo un tiempo en el que las constantes inundaciones destruían los cruces sobre el río Glan; y los navegantes eran acechados a lo largo del río. Muchas personas perdieron la vida y todos estos sucesos fueron atribuidos a la presencia de un dragón.

Con el fin de proteger a su pueblo de tan horrenda criatura; el duque ordenó construir una inmensa torre en los límites del pantano. Ofreciendo una gran recompensa a quien lograra cazar a la bestia.

Algunos valientes buscaron refugio en la torre y atrajeron al dragón dejando un toro encadenado, la criatura salió del pantano para devorar al toro y quedó atrapado en la cadena. Retorciéndose como un pez en un anzuelo, los caballeros aprovecharon ese momento para matarlo. Actualmente en la ciudad de Klagenfurt se encuentra una estatua gigante en representación a la leyenda; creada en 1590 por Ulrich Vogelsang.

Otra de las leyendas cuenta como el rey Herraudr de Dinamarca y Suecia; regala a su hija Thora una cria de Lindworm. La muchacha tomó a la criatura como su mascota y lo crió, la bestia fue creciendo hasta alcanzar un gran tamaño con el que rodeaba la sala del jarl.

Tomó a la princesa Thora como su rehén, demandando que se le suministrara diariamente comida; y que este sustento debería ser de al menos un buey. Finalmente, Thora es liberada por un joven llamado Ragnar, el cual desposó luego a la princesa.

Características del Lindworm

Lindworm y la caída del cosmos

Las historias narran a estas criaturas como seres que atemorizaban a los pueblos; para ellos eran dragones maléficos con rasgos de una serpiente y eran descritos como los villanos del cuento.

Podemos encontrar muchas descripciones de los Lindworms dentro de la mitología nórdica; pero en líneas generales se pueden describir de la siguiente forma: una gigantesca serpiente, con o sin alas de dragón, con dos patas, con la cabeza de un dragón; poseedor de un gran hocico con el que era capaz de tragar a un humano.

Se caracterizaba por ser una criatura agresiva, que se alimentaba de casi todas las criaturas vivas; pero sus preferidas eran los seres humanos. Eran capaces de atacar a cualquier humano que encontraran en su camino.

Otros relatos dicen que solían recurrir a los cementerios; para destapar las tumbas y alimentarse de los cadáveres recientes. De acuerdo a los antiguos escritos, en algunas ocasiones los Lindworm se quedaban con la piel de estos y eran llamados “Whiteworm”. Verlos en esta faceta era una señal de buena suerte y prosperidad para la persona que los encontrara.