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La madre de todos los dioses: Juno

Juno
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En la antigua mitología romana, se decía que Juno era la máxima deidad, madre de todos los dioses, que protegía ese país como una leona cuida de sus crías. Aunque esta también vigilaba los aspectos de la vida de las mujeres mortales y divinidades. Juno era asociada frecuentemente con la diosa del matrimonio Hera, su equivalente griega.

Así como Hera, Juno aparte de ser la hermana del dios Júpiter también era su fiel esposa. Ambos dioses fueron venerados con la diosa Minerva en el Quirinal, ubicado en Roma.

Juno como esposa de Júpiter

Cuando el dios Júpiter y sus hermanos se enfrentaban contra los titanes, la diosa Juno se crió y fue atendida por Océano y Tetis. Por los buenos cuidados que estos le brindaron a la diosa, ella estuvo muy agradecida. Otras versiones afirman que su niñez la pasó al lado de las Horas, por el ídolo Témeno o inclusive por las descendientes de Asterión.

Tan pronto como los dioses ganaron la larga batalla y se fundó e inició el poder olímpico, Júpiter se unió en matrimonio con su hermana Juno. Según la leyenda, esta fue la tercera esposa del dios, luego de Metis y Tetis. A pesar de que Juno no fue su primera esposa, el amor que ambos sentían yacía desde antes de la batalla contra los titanes.

Juno esposa de Júpiter
Juno esposa de Júpiter

La boda real fue espectacular y lujosa, según la tradición esta se llevó a cabo en el hermoso jardín de las Hespérides. Otras versiones relatan que el festín se realizó en la cumbre del Ida de Frigia. Mientras que otros afirman que la celebración fue en el lugar espiritual de Eubea.

De este santísimo encuentro, los dioses procrearon cuatro hijos dioses los cuales eran: Hefesto, Ares, Hebe y Ilitía.

Orígenes y datos curiosos

En el antiguo latín IVNOIūnō es una de las descendientes de Saturno, primer dios principal de la mitología romana. Es madre de Marte, Vulcano, Belona y Juventas. El animal representativo de esta deidad era el pavo real.

Juno
Juno y Júpiter

Como diosa y patrona de Roma y de ese imperio, Juno era apodada “Regina” / “Reina”. A la par de Júpiter y Minerva, era una  triada en el capitolio de Roma como “Juno Capitolina”.

Aspecto de la diosa

El semblante de esta deidad era como el de una dama guerrera. Se solía ver armada, llevando una vestidura de piel de cabra.

Juno
Diosa del Olimpo Juno

Principios de la diosa

Luego de haber batallado durante tantos años en lo que hoy conocemos como “Guerras de Macedonia”, la milicia romana pudo salir victoriosa, conquistando a su vez la península griega y también la cultura helénica. Infiltrándose en la vida de los romanos el arte, la filosofía, la literatura y hasta la creencias religiosas.

Así fue como los dioses romanos cada vez se iban relacionando más con sus equivalentes griegos, Venus se conoció más como Afrodita, Plutón era mejor conocido como Hades, Neptuno se transformó en Poseidón y por último pero no menos importante, Júpiter fue mejor conocido como Zeus.

Las antiguas historias de la mitología romana con el tiempo se fueron distorsionando, la mayoría de divinidades romanas poco a poco fueron perdiendo su identidad e individualidad.

Juno
Juno y Júpiter

Roles de Juno como diosa romana

Juno formó parte de los principales tres dioses romanos originales, es decir, es una de las deidades más antiguas de Roma. Junto a Júpiter y Minerva estos dioses eran venerados en el Quirial. Muchas fuentes aseguran que esta diosa pisó por primera vez las tierras romanas en el siglo V a.C.

Procedía desde la capital etrusca de Veii, al norte de Roma como “Juno Regina”. La diosa fue situada en un santuario en el Monte Aventino y  su pueblo la reconocía como deidad cívica, protectora de la ciudad.

En sus otras famosas identidades se le conocía como “Juno Sospita”, era la diosa principal y más respetada de la ciudad situada al sudeste de Roma, Lanuvium.  Sus creyentes la representaban con piel de cabra aportando un escudo y lanza.

Entre sus otras funciones estaba “Juno Lucina” recordada como la diosa de los partos. En su santuario no se podía hacer ninguna ofrenda sin que todos los cinturones estuviesen sueltos. Pues, los cinturones en especial los de las mujeres podían obstaculizar la entrega del hijo que esta diosa pondría en el vientre de la mujer.

Y para finalizar, esta diosa también era apodada “Juno Moneta” deidad de la luna, era un dios original de Roma.

Por cualquier nombre que fuera llamada, esta diosa gobernaba en cualquier aspecto de la vida de la mujer. Su tarea principal era proteger a las mujeres fieles y legalmente casadas. Es por esta razón que tenía tantos santuarios donde se le adoraba. Su principal santuario se fundó en Arx, en el norte de la Colina Capitolina, diagonal a la menta romana.

Juno
Templo de Juno

Juno es perseguida

En la lucha de los olímpicos contra los gigantes, Juno fue acosada y agredida por Porfirión, el cual se había obsesionado con su belleza. El hombre quiso tomarla por la fuerza, intentándola violar pero Júpiter lo sorprendió mientras le arrancaba sus vestidos, golpeándolo con uno de sus rayos y Hércules lo terminó de matar con uno de sus flechazos.

Lo mismo le pasó con Ixión, éste sentía una atracción incontrolable por la noble diosa pero una vez más Júpiter protegió violentamente a su amada.

El festival Matronalia

Al igual que otros dioses, Juno también gozaba de su propio festival. El 1 de marzo se festejaba el día de Juno nombrado “Matronalia”. Ese día era celebrado como “tiempo de transformación y despertar de la naturaleza”. La costumbre del 1 de marzo consistía en que los señores debían regalarles lindos obsequios a sus esposas. Otra de las razones por la cual se festejaba ese día en particular, era por el cumpleaños del hijo de Juno, Marte dios de la guerra.

Aunque parezca muy extraño, Júpiter no era el padre de Marte, y no era precisamente por una infidelidad, sino por una flor mágica. Otras fuentes aseguran que dicho festival era para celebrar el fin de la guerra romana-sabine donde se honraba el protagonismo de sus mujeres.

Luego de que las mujeres sabine fueron secuestradas por el fundador Rómulo, empezó la guerra. Pero, irónicamente fueron esas mismas mujeres que protestaron en las primeras líneas de la batalla del bando romano.

Relaciones con otros dioses

El odio de Juno hacia el gran Eneas

La diosa Juno le guardaba un fuerte rencor a los troyanos, por razones de celos, pues su esposo Júpiter le fue infiel con Ganimedes, un noble príncipe troyano. A este joven príncipe el mismo Júpiter lo convirtió en copero de las deidades. Además, se dice que también los odiaba por culpa de París, el troyano que nombró a la diosa Venus como la más hermosa de todas las diosas.

París eligiendo a Venus
París eligiendo a Venus

Por estas razones es que Juno quiso impedir que Eneas fundara Troya en Italia, luego de su completa destrucción. Para lograr su objetivo inmediatamente se dirigió hacia Eolia y le suplicó a Eolo, el dios de los vientos, que los dirija en contra de Eneas, haciendo que ese ejército llegara a Cartago. Más adelante Neptuno hizo que el mar se calmara por haber provocado la movida sin su aprobación.

Juno
Juno y Eolus

Cuando los troyanos estaban en Cartago, lugar donde gobernaba Dido, Juno quiso hacer una promesa con la diosa Venus, esta le planteó que tenían un objetivo en común, el cual era que Eneas gobernara Cartago junto a Dido. Sin embargo, la diosa de la lujuria le dijo a Juno que ese no era el destino de Eneas, pero aun así la engaña.

Venus ya le había ordenado a su hijo Cupido enamorar a Dido de Eneas, para que esta no pudiera traicionarlo. A pesar de este acto, Venus hizo el juramento con Juno, dejando que la madre del olimpo organizara una terrible tormenta para que Eneas y Dido durmieran en un mismo techo y se unieran en matrimonio.

Juno
Venus enamora a Dido y engaña a Juno

Inicia la gran guerra

Por órdenes de Júpiter es enviado Mercurio, el cual le recordó a la diosa de la lujuria que ese no era el destino de Eneas, tomando la decisión de partir. Cuando Juno se enteró que el juramento que habían hecho estaba roto, envió a Iris a incendiar la flota del troyano Eneas.

A pesar de todo, los guerreros pudieron llegar a Lacio, lo que desató más la furia de Juno, ésta decidió desatar la guerra entre troyanos y latinos. Para ello, ordenó a las deidades del inframundo convenciendo a Amata de querer culpar a Eneas que Turno no iba a poder ser su yerno.

Al saber la noticia a Turno lo invadió Furia y quiso tomar venganza, así fue como se desató la gran guerra. Cuando la guerra estaba incontrolable, Júpiter le hizo jurar a Juno para que ella no interviniera más, al igual que con Venus, la diosa de la lujuria no podía ayudar a ninguno de los guerreros. Podía retrasar la muerte de Turno pero sin cambiar el destino planteado de la guerra.

El rencor de Juno por Hércules

De acuerdo a la mitología, el dios Zeus o Júpiter en la leyenda romana se transformó físicamente en el esposo de Alcmena, pues éste sentía una gran atracción hacia ella. Júpiter al tener el mismo aspecto de aquel hombre, se aprovechó de aquella joven y la dejó embarazada. Atrasó el parto de la mujer para que este no fuese el legítimo heredero al trono.

Al enterarse del adulterio de su esposo, Juno se sintió destrozada y muy dolida, sintiendo rencor por el hijo bastardo del dios. Tanto era su odio que envió dos víboras venenosas y peligrosas a la cuna de aquel bebé llamado Hércules. No obstante, cuando las niñeras del pequeño se percataron de aquel peligro sólo encontraron al pequeño estrangulando sin ningún problema a las serpientes.

Juno sentía aún más odio hacia él, pues todos en el pueblo adoraban a Hércules por ser tan honesto, fuerte y bondadoso. Así que decide hacer todo lo posible para enloquecerlo. Cuando Hércules estaba en etapa adulta se casó y de su matrimonio nacieron sus hijos, Juno le dio a beber una pócima que hizo que en pocos segundos matara a toda su familia con su imparable fuerza.

Cuando volvió a la cordura y vio toda la masacre que había provocado, éste se sentía muy culpable. Hércules decidió visitar el oráculo de Delfos para encontrar una manera de limpiar su alma. Una vez más Juno hizo de las suyas, fue ella misma la que le dijo al hombre que para cumplir su condena debía servirle a su primo Euristeo como esclavo durante doce largos años pues Euristeo tenía diez trabajos para él.

Los doce trabajos de Hércules

Euristeo era quien gobernaba Micenas, pues gracias a Juno el parto de Hércules se atrasó quedando como rey Euristeo. Aun así, Euristeo sentía odio por Hércules porque todos en su pueblo constantemente felicitaban al hijo del dios. El rey se preocupaba por la fuerza descomunal de Hércules pues pensaba que algún día podría arrebatarle el trono, constantemente pensaba cómo deshacerse de él. Por consejos de Juno, Euristeo le encargó una serie de trabajos a su primo imposibles de hacer para los mortales.

Juno y Argos

Juno era perfectamente conocida por los celos que le provocaba el dios Júpiter con sus amantes en reiteradas ocasiones. Júpiter sintió atracción y deseo por una de las doncellas sacerdotisa de su esposa, llamada Ío. Para serle infiel a Juno, tuvo que arrojar una espesa neblina y transformarse en nube, así podría estar con Ío y su amada esposa no se enteraría.

Juno convierte a Ío en una ternera
Juno convierte a Ío en una ternera

Sin embargo, Juno pudo encontrarlos juntos y tomada por los celos y la ira la diosa convirtió a su doncella en una ternera blanca. Juno le encargó a Argos, el temible gigante de cien ojos, para que vigilara a la amante del dios, ahora convertida en ternera, día y noche.

Argos siempre estaba alerta, el gigante cuando dormía sólo cerraba cincuenta ojos y la otra mitad estaba al tanto. Rescatar a Ío para Júpiter era una tarea bastante difícil. No obstante, el dios le confió la misión al dios Hermes, así Juno no sospecharía, pues Hermes además de ser el mensajero del dios entre sus cualidades destacaba el ingenio la astucia y la mentira.

El dios mensajero se presentó disfrazado de pastor y mientras tocaba suavemente una flauta pudo dormir completamente al titán vigilante. Fue entonces la oportunidad perfecta para Hermes, éste degolló a Argos y salvó a la doncella ío.

El origen del pavo real

La mujer amante no pudo liberarse de la furia de la diosa, Juno le amarró a uno de sus cuernos un tábano para que la pinchara sin parar. Fue entonces cuando Ío convertida todavía en ternera corrió alrededor del mundo para liberarse del molesto insecto. Cuando llegó a Egipto el dios Júpiter pudo devolverle su forma original.

Juno se sentía destrozada por la muerte de su valiente guardián, así que para conmemorarlo le colocó sus cien ojos al plumaje del pavo real, así por la eternidad éste seguiría vigilando el mundo.

Juno con la cabeza de Argos
Juno con la cabeza de Argos

Los Penates y Juno

De acuerdo a la interpretación de los Di Penates, Juno, Júpiter y Minerva forman parte de los Penates del hombre. Es una versión anexada por Macrobio, dirigida a la creencia religiosa mística de Samotracia, llevada a Roma por Tarquinio Prisco siendo éste un partidario creador de la famosa “triada capitolina romana”. Afirma que Juno es la deidad por quien el hombre consigue su cuerpo.

Juno y Heries Martea

Entre todo el conjunto de diosas que formaban parte del llamamiento de las deidades en las invocaciones pontificias, la diosa Juno era asociada con Heries, la cual cooperaba con el dios Marte.

Etimología y epítetos

Juno es conocida por todos como la diosa romana del matrimonio y del amor. En las antiguas etimologías se asociaba su nombre con iuvare, «auxiliar, beneficiar», y iuvenescendo, «rejuvenecer» éste último tenía una amplia relación  con la renovación de la luna nueva y creciente. Como si se tratara de incorporar la idea de “diosa lunar”.

Triada Capitolina
Triada Capitolina

Bien sabemos que la teología de esta deidad es uno de los conceptos más complejos y hablados de la creencia religiosa romana. Inclusive, más que las historias de otras deidades. Juno albergaba un número amplio de epítetos con distintos significados y títulos simbolizando los aspectos específicos y funciones de la diosa.

  • Juno Lucina

Cada 15 de febrero se celebraban los Lupercales, en donde Juno Lucina estaba implicada. Este día era mejor entendido como un rito para las purificaciones y la fertilidad. En ese día era sacrificada una cabra, cortándole la piel a tiras, éstas eran utilizadas para crear los famosos látigos llamados “februum y amiculus Iunonis”, los cuales eran llevados por los Luperci. En este día Juno tiene el epíteto de “Februalis, Februata, Februa”. Mientras que en el último día del mes de febrero, se le celebraba como guardiana de las matronas y matrimonios.

El santuario de Juno Lucina fue fundado en el año 375 a.C en el bosque sagrado de la diosa desde tiempos inmemorables. Se encontraba situado en la colina Cispia. Este extenso bosque posiblemente se extendió hasta la ladera al sur del templo.

En el 190 a.C este santuario fue chocado por un rayo estropeando las puertas y el hastial.

  • Juno Caprotina

En la festividad del Nonae Caprotinae los libres romanos y las mujeres esclavas comían y se divertían en conjunto cerca a la higuera salvaje o caprificus. La costumbre de ese día era tomar ron, iniciar peleas falsas con piedras y puños, lenguaje obsceno y por último el sacrificio de un macho cabrío bajo la higuera salvaje para Juno Caprotina.

El opresor del pueblo latino, Livio Postumio de Fidenas, le ordenó al senado romano que las matronas e hijas de las casas más poderosas se rindieran a los latinos como rehenes. A pesar que el senado estaba debatiendo el argumento del rey, una esclava de nombre griego Filotis y el latino Tutela o Tutula les ofreció una propuesta. Planteó ser ella junto a un grupo grande de esclavas presentarse en el campo enemigo haciéndose pasar por las finas esposas e hijas de las casas romanas.

Con la aprobación del senado todas las esclavas vistieron de ropa fina y con joyería de oro puro, para llegar luego al campamento latino. Todas las damas sedujeron a los luchadores latinos, esas escenas estaban protagonizadas por lujuria y alcohol que las esclavas disfrazadas les hacían beber. Luego de estar dormidos todos los hombres, ellas les robaron sus armas.

Cuando fue el momento exacto, Tutela dio la orden acordada con su pueblo romano, elevando al cielo una rama ardiente tras subir a la “higuera salvaje” o “caprificus”. Inmediatamente el pueblo romano se ligó en el campamento latino, matando a sus enemigos los latinos mientras dormían. Por haberse sacrificado y dar una excelente idea, todas esas mujeres lograron la libertad más una fortuna como recompensa.

Desde ese entonces todas las historias dicen que la guerrera Tutela es la representación de la diosa. Recordando que Tutela presentaba rasgos reales, protectores, militares y seductores. Desde ese momento se inició la costumbre de luchar bajo las higueras salvajes con lenguaje vulgar.

  • Juno Curitis

Juno Curitis contaba con su propio templo en el campo de Marte. Las excavaciones e investigaciones en Largo di Torre, Argentina, revelaron cuatro estructuras del santuario. Compartía su día festivo con Júpiter Fulgur, pues este tenía un santuario cercano.

  • Juno Moneta

Esta divinidad estaba localizada en las antiguas fuentes en un contexto guerrero. Juno Moneta tenía una apariencia militar y guerrera. Su santuario en la cumbre del capitolio fue fundado en el 348 a.C por el mandatario Lucio Furio Camilo. Este dictador prometió dicho santuario en medio de la guerra contra los aurruncos.

No obstante, los académicos actuales aseguran que los orígenes de este culto y de su santuario eran mucho más viejos. El ganso sagrado del capitolio estaba situado en su templo, lo que da a entender que el lugar tuvo que haber existido mucho antes de la dedicatoria de Furio.

Juno
Juno en monedas
  • Juno Regina

Este epíteto de Juno es uno de los más confusos. Porque cuando los académicos aseguran que era famosa como tal en toda Roma desde su época más antigua, en la triada capitolina, otras fuentes aseguran que es una reciente deidad implantada en Roma.

Otros dicen que esta deidad está asociada con Juno Populona, una divinidad poliádica que también tenía un espacio en el santuario capitolino e hizo el intento de presentarse como Regina del rey. La fecha de su  descubrimiento a pesar de ser antigua es incierta, debido a que puede llegar a identificarse como “Hera Basilea” o como “La Reina de Júpiter Rex”.

Juno Regina
Juno Regina

El auténtico epíteto de “Regina” pudo haberse originado de Veyes como “Juno de Veyes”. Por otro lado, Juno Regina contaba con dos santuarios en Roma. El primero fue dedicado por Furio Camilo en el año 392 a.C en la colina Aventina. Tenía una estatua de madera en representación de Juno traída de Veyes. El día de su tan esperado festival era el 1 de septiembre.

El segundo templo se encontraba a poca distancia del circus Flaminius, prometido por el cónsul Marco Emilio Lépido aproximadamente por el 187 a.C durante la guerra contra los ligures. Tenía una conexión con el templo de Fortuna, posiblemente el de Fortuna Equestris.  Al sur de “porticus Pompeiana” y al oeste del “circus Flaminius”.

  • Juno de Latium

En las ciudades de Tibur y Faleria, su “sacerdos” era masculino, el cual llevaba como nombre “pontifex sacrarius”. Este hecho ha sido contemplado como experimento de la gran importancia de la diosa en las ciudades. En las dos sociedades era llamada “Curitis”, la transportadora  de la lanza o la protectora armada.

La representación de Juno Curitis se veía como la deidad tutelear de las mujeres recién casadas. En sus ritos hechos en Faleria, cada año las jovencitas y damas vestidas de blanco le ofrecían obsequios en la procesión a la diosa. La escultura de Juno era escoltada por sacerdotisas.En aquel culto eran sacrificadas cabras hembras luego de una caza ritual. Juno Curitis era la diosa de los jóvenes guerreros y las novias.

Juno en God of War

Aunque la importante madre de los dioses olímpicos no aparece en esta entrega de la saga, sí es mencionada como pieza vital de un rompecabezas. El jugador debe encontrar el “collar de Hera”

Juno en God of War: Betrayal

Al igual que en la saga anterior, en esta tampoco aparece visualmente Juno o Hera. Como en la vez pasada, aquí también es constantemente mencionada cuando su mascota preferida, el gigante bestial Argos intenta detener a Kratos. Luego de que es misteriosamente asesinada por un extraño, a Kratos se le culpa por su muerte.

Datos curiosos

  • Se puede decir que en toda la saga, ésta es la diosa más fácil de matar. No cuenta con armas propias o algún poder extraordinario.
  • Es el único dios que es afectado por dos distintos males de la caja de Pandora, conocidos como “la gula” y la “perezaya”.
  • Es vista en todo momento tomando vino con una actitud un tanto desanimada.
  • Según la ley, cuando esta diosa muere debieron haber muerto con ella todas las plantas, pero, por alguna extraña razón las que estaban arriba de Gaia no se marchitaron.