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Huracán, el Dios de los elementos

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En las distintas culturas que han existido, el hombre ha buscado la manera de justificar todo aquello que forma parte de un todo, separándolo en deidades que al final se vuelven uno nuevamente. Esto se aplica en la mitología maya, quienes creían en distintos dioses de características peculiares, como Huracán.

Huracán era el dios de elementos como el viento, el fuego y las tormentas, cuentan que participó junto a otros dioses en la creación del hombre y luego participó para la destrucción de los mismos.

Se dice que era el juez de aquellos quienes defendían a los dioses, y por eso enviaba tormentas descargando su furia contra ellos.

Etimología del nombre Huracán

Nombre del Dios Huracán

Muchos de los nombres de dioses son la combinación de distintas palabras que muestran sus cualidades. Huracán en este caso, quiere decir “el de una pierna”, pues “Hun” significa uno (en este caso se interpreta como “sola” también) y “Racan” pierna.

Aunque en el libro de los mayas tendría otros significados, como “corazón del cielo”. Debido al gran poder que tenía sobre el clima en ese entonces. Lo que lleva a decir más específicamente “el de una sola pierna”.

Resulta fascinante que este nombre quedó marcado en el tiempo a nivel universal. Nombrando a aquello que se conoce hoy en día como uno de los desastres meteorológicos más fuertes: el huracán.

Aspecto del Huracán de la mitología maya

¿Cómo era el Dios Huracán?

El aspecto que tenía este dios tan poderoso era descrito como un ser de una pierna (o cola de serpiente). Que terminaban en garras y que causaba el caos a medida que avanzaba por la tierra; por esta característica también era conocido como “el cojo”.

En su cabeza portaba una gran corona y un objeto que siempre estaba humeando. Algunos dicen que lo más probable es que fuera una antorcha, en la que portaba fuego.

Solo posee un solo ojo en su cabeza (un dato curioso es que el fenómeno meteorológico también dispone de un ojo). Y sus brazos se encuentran en posiciones opuestas; para poder soplar el viento en sentidos opuestos.

Historia de Huracán

Apecto de Huracán en la cultura

Cuenta la mitología maya que formó parte entre los 13 dioses; que crearon la humanidad en el segundo intento. Aunque este tampoco fue de total agrado de los dioses.

Huracán enfurecido por la actitud deshonesta y desobediente del hombre, hizo caer un gran diluvio sobre toda la tierra. Con el propósito de extinguir completamente a la humanidad, y limpiar la tierra de todo aquel que no fuera digno de la benevolencia de los dioses.

Cuando el “diluvio maya” paró, Huracán permaneció muchos años escondido entre las nubes y la niebla; mientras con sus poderes, devolvía el agua a donde pertenecía (lagos, ríos, océanos, etc.). Permitiendo un nuevo comienzo a aquellos humanos que los dioses decidieron perdonar.

Castigo y adoración

Aunque los mayas temían al dios huracán porque representaba al castigo; cuando los humanos no respetaban a los dioses. Era muy querido e idolatrado por ser quien trajese la lluvia y relacionarse en cierta parte con la naturaleza; que era vital para el crecimiento de los cultivos y una buena cosecha.

De esta manera se mostraba su lado benevolente y justo, haciendo que el hombre viviera en armonía; respetando siempre a los dioses y a la naturaleza.

Este poderoso dios solía ser representado de distintas maneras en la mitología maya. Llamadas Calculhá Huracán (rayo de una sola pierna), Raxá Calculhá (que se presenta como un rayo resplandeciente y muy hermoso); y por último, pero no menos relevante; Chipi Caculhá (un rayo pequeño)

Así pues, este dios representaba mucho más que solo la destrucción del nuevo mundo; sino la purificación y abundancia, buena suerte y aplicando justicia para que la voz de los dioses se hiciera oír y fuera respetada.

Aunque las tormentas fuertes no dejaron de existir. Aseguraban que el motivo era que él dios seguía castigando a aquellos que no eran dignos de la divinidad de los dioses; por su desobediencia, ni merecían una cosecha abundante.