Saltar al contenido

Hombrecillos verdes

Los hombrecillos verdes son la primera raza extraterrestre que podemos encontrar en el mundo de la ufología y tuvieron una enorme repercusión en la cultura popular a partir de la década de los 50. Desde entonces, se han convertido en la tipología por excelencia de los marcianos y habitantes de otros planetas, aunque en la actualidad este papel ha sido progresivamente sustituido por los grises.

Apariencia y tecnología de los hombrecillos verdes

Los hombrecillos verdes son ligeramente más pequeños que los seres humanos, tienen la piel de color verde oscuro, ojos oblicuos y una boca muy fina apenas visible. Sus dedos están rodeados de membranas y portan atuendos negros muy ajustados que cubren todo su cuerpo, dejando solo la cara y las manos al descubierto. Dependiendo de las versiones, podemos encontrarlos con o sin antenas.

Sus naves están construidas con una aleación de metales desconocida, que tiene un aspecto parecido al vidrio. Constan de una sola estancia y no tienen ni muebles ni ventanas, tan solo unos pequeños bancos en los laterales sujetos por cables.

El caso de Jan Wolski

Uno de los casos más famosos relacionado con los hombrecillos verdes lo protagonizo en 1978 un agricultor polaco llamado Jan Wolski. Según su testimonio, vio en la distancia dos figuras vestidas de negro que andaban torpemente, ya que tenían algo parecido a aletas de buzo en sus pies. Cuando se acercó, observó que su tez era verde y comenzaron a comunicarse entre ellos emitiendo horribles gritos agudos.

El granjero les siguió hasta un claro de bosque donde había un objeto de forma rectangular suspendido en el aire, que tenía una especie de cilindros en sus esquinas que giraban contantemente y producían un zumbido similar al de los insectos. Le invitaron a entrar y en el interior de la nave le esperaban otros dos extraterrestres de aspecto similar.

Mediante señas con las manos, le indicaron que se desnudase. Lo examinaron con unos aparatos en forma de disco y posteriormente lo dejaron marchar. Hay que tener en cuenta que este caso se produjo en medio de la guerra fría, en un país como Polonia donde la censura era habitual. Resulta extraño que un hombre humilde, que posiblemente no había escuchado nada parecido en su vida, se inventara una historia así. ¿Tú qué opinas?