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Hati, un lobo en la mitología nórdica

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Los lobos, eran criaturas feroces que se alimentaban de carne humana y, a su vez, aullaban a la Luna como si fuese su Diosa. Entre estos seres mitológicos; se encuentra un lobo conocido como Hati, que deseaba alcanzar a la Luna.

Cuentan las leyendas de las antiguas creencias nórdicas, que existían seres inexplicables y superiores a los seres humanos; donde se conocía a los simples humanos como “mortales”.

En la Edda Mayor (poética) y la Edda Menor (prosaica); estos seres eran descritos como sobrenaturales. Formando parte de historias o creencias inventadas, hoy existen muchas muestras arqueológicas que demuestran su existencia.

Origen de Hati y su hermano Sköll

Orígen del lobo Hati

Hati, era un nombre que significaba “odio” en el idioma islandés antiguo; además, tenía otros nombres a los que se le asociaba: Hróövitnisson, que significa “hijo de la ira” y Managarm, el  “sabueso de la luna”.

Este era un lobo que perseguía a la Luna todas las noches; para ese entonces, era correcto pensar que los eclipses lunares eran ocasionados por su cercanía a la Luna.

Según la leyenda, cuando el fin del mundo comenzara, Hati lograría alcanzar a la Luna y la devoraría. Sin embargo, esto era evitado por detonaciones que lo mantenían alejado; realizada por los niños que habitaban la Tierra.

Hati era un lobo que se comía la carne de aquellos que morían; considerándose como el perro guardián del Reino de los Muertos, gobernado por Hela. Su hermano, Sköll, cuyo nombre significa “traición”, complementaba la función persiguiendo al Sol.

Ambos eran considerados estrellas caídas por los mortales. No onstante, el trabajo de estos lobos era permanecer en el cielo hasta que la Luna y el Sol se alinearan. Esto les permitía correr por la tierra hasta que se termina el tiempo y si alguno de los dos llegaba tarde, se elevaba al cielo.

Se cree en la mitología nórdica que, Traición y Odio eran hermanos del lobo Fenrir; que sería la gran bestia del fin del mundo durante el Ragnarok.

Mientras uno perseguía a la Luna, el otro perseguía al Sol; con el ansia de poder devorarlos y, una vez que lo lograran, serían los causantes de que la tierra se oscureciera y colapsara durante el fin del mundo.

Hati durante el Ragnarok

Oscuridad total producida por Hati

Aunque ambos lobos eran totalmente distintos, estaban unidos de por vida por las mismas historias. Según las leyendas, la única manera de mantenerlos lejos de la luz de la tierra, era con ruidos de explosiones.

Cuando los lobos se acercaban demasiado a la Luna o al Sol, causaban eclipses que los mortales temían ver. Por lo que hacían el mayor ruido que podían para alejar a los devoradores.

Por eso, los seres mortales temían el fin del mundo; porque se decía que entonces los lobos Hati y Sköll podrían devorar las dos luces que mantenían imbuida a la tierra, y la hundirían en tinieblas muy profundas.

En aquel momento, los mortales incluso tocaban música para que estos lobos pudieran alejarse o soltar las luces de la tierra.

Propósito de los lobos Hati y Sköll

Hati y su hermano tenían un propósito

Los lobos sabían que, si el Ragnarok tenía lugar en la tierra, lograrían devorar a la Luna y al Sol para liberarse del hechizo que les impuso Odín. Como castigo, los obligó a perseguir a estos gigantes de luz por el resto de sus vidas, día y noche.

Aunque también se cree, según uno de los escritos antiguos, que Sköll en realidad perseguía a la Luna y siendo el Sol perseguido por el hijo de la ira.

Estos lobos se pueden definir y diferenciar como el mal que todo bien posee; eran considerados entidades malignas, persiguiendo lo inalcanzable. La única forma de que escapen de su maldición, sería creando el inicio del fin del mundo; donde el mundo de los mortales se destruiría por completo.

En la mitología nórdica se consideraba a estos lobos como el resultado de la combinación de lo divino y lo mortal, por esto se decía que su castigo era sumirse junto al mundo que crearon y morir con él.

Además, el hijo de la ira no sólo persigue a la Luna llena, sino también a la Luna creciente y a la Luna menguante, pero hasta ahora no ha tenido éxito alguno en atraparlas.