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Gullveig, causante de la primera guerra

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Gullveig era una antigua hechicera, perteneciente a los Vanir. Se dice que fue la causante de la primera guerra entre los Aesir y los Vanir. No existen muchos escritos nórdicos que hablen sobre este personaje; solo es mencionada en dos estrofas del poema Voluspa.

Su nombre Gullveig es una palabra compuesta por las palabras, Gull “oro” y veig “bebida alcohólica, intoxicación” o “poder, fuerza”. Reflejando la locura y corrupción que produce este metal precioso.

Los nórdicos consideraban a la magia, con un doble sentido; es decir, pesaban que sus practicantes daban valiosos servicios y que eran de mucha utilidad. Pero a medida que sus habilidades crecían, sus poderes lo hacían de igual forma.

Y las personas comenzaban a considerarlos como seres desagradables y que no encajaban en la sociedad. A la vez les inspiraban temor, debido a los poderes adquiridos; y dejaron de verlos con buenos ojos, para luego discriminarlos y perseguirlos.

Origen de Gullveig

Origen de Gullveig

De acuerdo a la mitología nórdica, Gullveig era una codiciosa bruja; que fue arrojada al fuego, y que volvió a nacer aún después de morir. Según cuenta la historia esto sucedió tres veces. Este agravio de los Aesir hacia la bruja llegó a saberse en la tribu de los Vanirs; y fue el momento en el que comenzó la disputa entre ambos lados. Originando de esta manera la primera guerra de la historia.

Esta guerra parecía nunca acabar, ninguno de los bandos tomó ventaja sobre el otro; así que decidieron proclamar la paz. Como parte de la tregua y para afianzar la paz, los Vanir enviaron a Niord, Freyr y Freya a los Aesir, quienes a cambio enviaron al hermano de Odín (Moenir) a los Vanir.

Gullveig solía visitar Asgard, atraída por el oro y lo resplandeciente de todo el lugar. Pero los dioses estaban cansados de su comportamiento; por lo que decidieron crear una hoguera y arrojarla allí para acabar con ella.

Para su sorpresa ella resucitó y a raíz de esto; los dioses comenzaron a llamarla Heid, que se traduce como “brillante”. Hasta nuestros días, Gullveig o Heid, sigue siendo considerada en la cultura nórdica como una deidad que simboliza la vida; muerte y finalmente el renacimiento.

Los dioses e Asgard, desterraron a Gullveig a los bosques de hierro. Estos bosques estaban situados entre Niflheim y las montañas de Nida, en el borde de los llanos que brillan cerca de la arboleda de Mimir.

Origen de la Primera Guerra

Gullveig en la primera guerra

En los primeros tiempos existían dos razas de dioses que eran muy diferentes entre sí: los Aesir, dioses guerreros que estaban identificados con el cielo; y los Vanir, dioses benévolos que practicaban la magia y estaban identificados con el mar.

La primera guerra se inició de acuerdo a las historias, por la visita indeseada de la hechicera Gullveig; a los salones de los Aesir en Asgard. En cada una de sus visitas a Asgard, ella dejaba claro a los dioses su loco amor y deseo por el oro; y toda esta avaricia era repulsiva a los ojos de los Aesir.

Debido a este ruin comportamiento los Aesir decidieron quemarla viva, pero siempre resucitaba. Esto ocurrió porque Gullveig era una bruja practicante de una magia muy antigua.

A pesar de que Gullveig no murió en el ataque; su familia Vanir les exigieron a los Aesir una retribución por la tortura que había recibido la hechicera. Solicitaron tener los mismos privilegios que gozaban los Aesir.

Odin reunió a todos los dioses, y discutieron si los Aesir debían acceder a las peticiones de los Vanir. Pero finalmente decidieron negarse; rompiendo de esta manera con las conversaciones y dando inicio a la guerra entre ambos bandos.

La guerra se intensifico con el tiempo; cuando los Aesir lograban tumbar las murallas de Vanaheim, los Vanir recurrían a sus habilidades mágicas para derribar las de Asgard. Los dioses se dieron cuenta de que jamás existiría un ganador, por lo que acordaron una tregua para vivir en paz.