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Gárgolas, extraordinarios monstruos mágicos

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En la mitología romana las gárgolas, extraordinarios monstruos mágicos muy feroces y de aspecto horrible.  Se esconden en cualquier lugar subterráneo, donde acumulan los tesoros de sus víctimas.

Por lo que es fácil encontrarlas entre escombros o cavernas.

Características

Estos temibles engendros poseen alas de murciélago, ojos  resplandecientes, tienen pequeños cuernos y la piel que los cubre es dura.

Además está cubierta por una capa de mineral que les permite pasar desapercibidas por los edificios, suelen confundirse con parte de la decoración de templos, torres y camposantos.

Estas criaturas atacan sorpresivamente permaneciendo inmóviles hasta ver que sus víctimas se encuentren lo más cerca posible para destruirlas.

Otra manera usual que utilizan es caer sobre al adverso picándolo. Esta forma de atacar la realizan cuando se están en movimiento y es tarde para la embestida sorpresa.

Tipos de gárgolas

Conoce a continuación los diferentes tipos de gárgolas

Kapoacinth

Esta especie de gárgola marina vive en cavernas submarinas. Siendo sus principales enemigos los elfos marinos y las sirenas.

Márgola

Son criaturas realmente horribles con la piel muy similar a la de una piedra. Por lo que, usualmente es difícil distinguirla entre las piedras. Poseen, además, uñas muy fuertes que usan para agredir a todo aquel que consideren su enemigo.

Origen de la temible criatura

Las gárgolas nacen de una leyenda originaria a principios del siglo VII, en la que el dragón Gargouille que habitaba cerca del Sena, devoraba diariamente la región.

Gargouille era conocido como el terrible monstruo de cuello largo y rectilíneo, con boca delgada y poderosas mandíbulas, cejas fuertes y alas membranosas.

Esta criatura se caracterizaba por ser muy peligroso, devoraba barcos y demolía todo aquello que se cruzara en su camino, escupiendo  tanta agua hasta el punto que ocasionaba todo tipo de inundaciones.

Fue cuando el Sacerdote cristiano Romanus, dominó a la aterradora criatura con la señal de la cruz y la condujo a Rouen, decapitándola y colocando la cabeza en lo alto del ayuntamiento indicando la victoria.

Representación

Estas representan un aspecto grotesco y aterrador es uno de los símbolos de muchas construcciones en la Edad Media.

Las primeras gárgolas aterradoras que se conocieron fueron nombradas como “grifos” que hacían referencia a los seres ficticios quienes tenían forma de animal o mitad humanos.

En algunos edificios de Francia, pueden observarse que en la parte alta de esta estructura se encuentran la imagen de criaturas aladas que son catalogadas como gárgolas, pero que según la leyenda representan un origen mitológico más que su función arquitectónica.

Gárgolas en la arquitectura

A partir de la Edad Media y con el avance del arte medieval, los artistas y arquitectos empezaron a colocar en sus edificaciones la imagen de estas especies con cabeza y alas de dragón y un cuerpo casi humano. Su función era de expulsar agua de lluvia de las tejas de los edificios y actuar en forma de drenaje.

Estos seres se colocaban principalmente en las iglesias, por ende, aún se conservan en sitios que son tan simbólicos como la basílica de Notre Dame en Francia.

Su nombre se debe al sonido que produce el agua el cual es muy parecido al de un líquido por un tubo y que se conoce como gargouiller.

Interpretación de las gárgolas en la arquitectura

Cuenta la leyenda de dos versiones del porqué se colocaba las gárgolas en iglesias medievales. La primera razón se trata a que fueron unos demonios convertidos en rocas mientras se alejaban de la iglesia.

Por otro lado, se dice que las gárgolas sirven para resguardar a las iglesias, de hecho, su aspecto aterrador sirve para atemorizar a los espíritus malignos.

Cabe aclarar que existen otro tipo de seres que no poseen estas formas que sin embargo cumplen la misma función y son conocidas como “quimeras”.

Etimología del nombre “Gárgola”

Las gárgolas provienen de las culturas antiguas las cuales compartieron problemas comunes con las edificaciones cristianos posteriores. Actualmente aún existen representaciones de estos seres en los edificios egipcios y griegos.

Historia

Estos seres surgieron como derrames de los canales superiores que expulsaban el agua de lluvia de los tejados, desde entonces se le conoce su nombre.

Las formas de estas criaturas tenían que sobresalir de los edificios para no brotar con agua los frontales de los muros exteriores que eran susceptibles al deterioro.

Esta fantástica representación fue idónea para ser ornamentadas con diferentes temas vistosos. Normalmente simbolizaban monstruos afines a la divinidad que aparentemente resguardaban el edificio donde se colocaban. Durante la época egipcia, griega y romana las gárgolas no fueron tan interesantes en los edificios.

Con el derrumbe del imperio romano, se desarrolló la arquitectura románica.  En esta arquitectura tampoco sobresalen las gárgolas, sin embargo, esto empieza a cambiar cuando las alturas y decoraciones de los edificios evolucionaron alrededor del siglo XI.

Continuando con la leyenda, el estilo gótico se desarrolló sobre todo en la llamada baja edad media, exponiendo una construcción resplandeciente, decorada y extremadamente alta en el cuerpo de la iglesia. Esto como competencia al estilo previo, el románico, que era austero, macizo y oscuro.

Con paredes extremadamente elevadas y con muchas decoraciones, el agua de lluvia era una fuerte amenaza capaz de eliminar por desgaste pluvial los detalles. De aquí, las gárgolas vinieron al rescate de varias construcciones.

Los conductos por donde brotaba el agua de lluvia se extendieron en los edificios, de esta manera el agua ya no dañaría las ornamentaciones cuando lloviera. Al extenderse los canales, surgió más potencial para tallarlos surgiendo más ideas y crear nuevos seres interesantes y temibles.

Gárgolas Vs Grifos

Gárgolas,la leyenda
Gárgolas,la leyenda

Las gárgolas del paganismo se les dio el nombre de “grifos” que son seres mitológicos de gran interés en la cultura popular gótico.

Pero no todos los “grifos” se relacionan con esta criatura mitológica, es más bien un término genérico y sinónimo para las “gárgolas cristinas” que servían de tubería pluvial.

De ahí surge el nombre con el llamamos a las tuberías por donde brota el agua potable en nuestros hogares.

Posteriormente, con el desarrollo de las técnicas constructivas nacieron formas más eficientes de expulsar el agua y poco a poco las gárgolas pasaron a la historia.

Estos seres surgieron como una necesidad y desaparecieron cuando dicha necesidad fue satisfecha de una manera más práctica. Es así de esta manera, como el reinado de las gárgolas pertenece a la edad medieval y especialmente al estilo arquitectónico conocido como “gótico”.

A pesar de todo lo que se dice de ellas, las gárgolas continuaron subsistiendo como elementos decorativos uno de sus significados de estos seres era que servían para proteger las iglesias.

Porqué son tan terroríficas

Desde siempre en el simbolismo judeo-cristiano lo aterrador representa bestialidad, indica precaución y reverencia, pero no necesariamente la maldad.

Al pasar el tiempo esto progresó en el pensamiento cristiano, lo atemorizante fue relacionado con la maldad o lo improcedente y lo hermoso y lo tierno a lo digno y reverente.

Sin embargo, para el renacimiento del siglo XV lo terrorífico fue expulsado de los templos, inclusive los bíblicamente feroces fueron transformados en robustos niños veloces.

Si la revelación no escondía la presencia del mal para advertir a los devotos, las iglesias tampoco debían evadir este mensaje, esto desde el sentido catequizador de lo feo.

Mientras las gárgolas representaban la maldad sobrenatural en la parte de afuera de los templos, las esculturas de santos en su interior simbolizaban la virtud de Dios en los templos.

Hoy día las gárgolas figuran canales en las catedrales medievales, donde expulsan residuos de agua de lluvia evitando que la fachada continué deteriorándose.

San Romano y la Gárgola

En algunas representaciones estos seres no representan monstruos terroríficos completos al contrario sus cuellos alargados y sus fauces abiertas sirven para expulsar el agua de la lluvia.  Además en algunos casos simbolizan el triunfo del bien sobre el mal.

Estas imágenes dieron inicio para la fabricación de relatos edificantes, el más representativo entre ellos sería uno francés que describe la victoria de un santo sobre el demonio.

Se cuenta como en la orilla izquierda del río Sena, en las ciénagas silvestres una gigantesca serpiente se tragaba a las personas y bestias del campo.

Siendo San Romano, Obispo de Rouen del siglo VII el hombre valiente que mataría a la bestia feroz.

Al llegar al lugar donde se encontraba la serpiente Romano logró dibujarle la señal de la cruz  paralizándolo de inmediato y utilizando su faja como una correa  amarró las patas a la feroz criatura.

Muerte

De esa manera, el monstruo fue llevado a la aldea para luego quemarlo en el pórtico de la iglesia.

La cabeza era tan dura que soportó las llamas del fuego, por lo que decidieron colocarla en el exterior del templo como símbolo del triunfo del evangelio sobre los seres perversos dispersos por el mundo.

Desde entonces, surgiría religiosamente la explicación de las gárgolas desde tierras francesas. De esta leyenda, nació una costumbre que sobrevivió hasta el año 1790.

El pontífice de la diócesis absolvía a un enjuiciado a muerte el día de San Romano, asimismo recordaba la colaboración del criminal penitente que ayudó a dominar a la bestia.

Al delincuente absuelto se le concedía llevar el medallón con las reliquias de San Romano durante una peregrinación festiva.

Gárgolas en serie «El Despertar II»