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Eolo, dios del viento

Eolo
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A lo largo de su historia, la mitología griega siempre trató y quiso humanizar a todos los fenómenos e la naturaleza por medio de sus leyendas antiguas. No todo se basa en héroes o historias de amor, cada punto cardinal representa la historia de un dios tal es el caso de Eolo.

En este caso los llamados Anemoi, quienes son todos aquellos vientos helénicos forman parte de una de las leyendas más antiguas de Grecia. Nos sólo para los griegos el viento significa un ser divino, muchas culturas han rendido tributo a este fenómeno.

Aire o viento, es uno de los cuatro elementos que conforman el cosmos. Es por ello que éste no iba a ser menos protagonista para los griegos en el mundo clásico. Pronto se le iba a asignar un nombre y una apariencia física.

Historia de Eolo

En las antiguas creencias griegas Eolo, Éolo o Αἴολος es el nombre de tres distintos personajes importantes.

Una de estas historias de Eolo es el hijo de Helén, éste tuvo una hija de nombre Arnes.

También se conoce como Eolo al hijo del dios Poseidón  que inauguró la ciudad de Lipara.

Y por último tenemos a Eolo hijo del mismísimo Hípotes, quien llegó a unas islas a las cuales bautizaron como Islas Eolias.

Vida de Eolo, dios de los vientos

Este respetado dios vivía en una isla donde podía moverse libremente por doquier, especialmente en el mar cerca de la costa de Eolia. Esta deidad convivía con sus seis hijos y seis hijas, siendo él el máximo responsable y señor del control de las tempestades. El dios del Olimpo Zeus le otorgó el poder de pacificar y provocar los vientos.

En la mitología distintos dioses han acudido a Eolo solicitando su ayuda para perjudicar a sus enemigos. Uno de estos ejemplos es Hera, cuando quiso impedir que Eneas desembarcara en Troya. O también cuando Atenea demolió la mitad de la flota griega por la afrenta de Casandra.

Por otra parte, el famoso Odiseo también relató una experiencia relacionada con este dios para pedirle ayuda en sus expediciones. Esta deidad se apiado del joven Ulises quien llevaba años vagando por el mundo tratando de regresar a su hogar. Es por ello que se le obsequió una brisa muy favorable junto a un odre que incluía todos los vientos para que pudiese regresar a Ítaca.

Al partir, debían usar con mucho cuidado el regalo del dios, esto le iba a servir para devolver a su flota al hogar que tanto deseaban. Pero la tripulación ambiciosa intentó abrir el odre pensando que estaría totalmente llena de oro y aprovechando el descuido de Ulises, los vientos se rebelaron y los devolvieron a Eolia. Allí el dios no quiso volver a ayudarlos por haberlo desobedecido.

Eolo
Eolo en los cielos

El amo de los Anemoi                                                     

Puesto que a Eolo se le dio el control de los Anemoi éste los encadenaba y los liberaba cuando lo veía necesario. Eolo era muy precavido con ellos pues eran capaces de provocar inmensos desastres en la tierra el cielo y el mar.

Por ser duro de carácter Eolo era respetado por los demás dioses de los vientos, cada dios representa los diferentes puntos cardinales que hoy en día se conocen.  Norte, sur, este, oeste, noroeste, noreste, suroeste y sureste. Ellos también se relacionaban con los diferentes tiempos y fenómenos meteorológicos. Es por ello que estos vientos eran enlistados como cuatro dioses buenos y cuatro dioses malos.

Los puntos cardinales y la miología

La mitología relata que aquellos dioses buenos eran los descendientes de Astreo, el dios de la astrología junto a Eos representante diosa de la aurora. Se clasifican con los cuatro principales puntos cardinales.

Eolo
Puntos cardinales

Anemoi compasivos

Boreas

Dios del viento del norte. Esta deidad se enamoró perdidamente de Oríntia una hermosa princesa ateniense. Pero, el padre de la joven no permitió la unión de los enamorados pues el intenso frío se apoderaba totalmente del pueblo de Tracia.

La negación del padre de la princesa enfureció a Boreas y planeó enviar torbellinos de viento secuestrando a la joven para arrastrarla a Tracia. Desde entonces los enamorados reinan juntos allí.

Es representado gráficamente como un hombre muy fuerte y barbudo.

Noto

Dios de los vientos del sur. Es gracias a Noto que se dan las tormentas de finales de verano y otoño, él es el temido demoledor de las cosechas. También era conocido como el viento ardiente.

Euro

Dios y señor del este. De este dios proviene el nombre de la moneda, Euro es representante del calor y las lluvias.

Céfiro

En la lista de dioses buenos tenemos a Céfiro, dios del oeste. Era el más noble de los cuatro, tuvo fama por ser un viento fructificador y mensajero de la primavera. Es protector de las flores y plantas.

Céfiro tuvo varias esposas una de éstas fue Iris, diosa del arcoíris. Aparte de ella también mantuvo amoríos con varias de sus hermanas.

Anemoi destructivos

Los vientos destructivos, aquellos que carecen de piedad son los descendientes de Tifón. El dios Tifón es representado como una bestia alada con un centenar de víboras dispersadas por todo su cuerpo, lanzando llamas por la boca. Estos vientos salvajes Eolo los conservaba encadenados en sus establos.

Cecias o Kaikias

Dios del viento del noreste. Responsable de arrojar el granizo, se le conoce físicamente como un hombre abuelo con alas sosteniendo con sus manos un escudo cubierto de granizo. Hoy en día se le relaciona con el viento gregal.

Apeliotes

De los vientos del sureste. Es el encargado de desarrollar con éxito las frutas y el trigo, también se le llama viento del otoño. Apeliotes vive cerca del palacio del dios Helios, es por ello que también se encarga de guiar los rayos del sol. Es graficado como un jovenzuelo alado, en sus manos trae un manto con una cantidad sorprendente de frutas.

Coro

De penúltimo lugar tenemos a Coro dios del viento en el noroeste. Es asociado con los vientos fríos y secos en el inicio del invierno. Es representado como un hombre muy adulto con alas, pero en este caso lleva en sus brazos un recipiente de bronce que esparce cenizas vivas de fuego.

Libis

Finalmente Libis es la suprema deidad del viento suroeste. Proviene de África, es por ello que es conocido como el viento africano. Sus funciones como dios no están muy bien definidas, pero se le conoce como un joven alado controlando el timón de un barco.

Eolo en los videojuegos

Además de tener el poder de controlar todos los vientos y ser una deidad de alto rango, Eolo también aparece en nuestra tecnología. En “Final Fantasy VIII” se debe luchar contra otros jefes importantes para conseguir a Eolo.