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Eir, Diosa de la clemencia y la salud

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Se le conoce como Eir y su nombre significa clemencia, paz, ayuda y piedad. Fue considerada dentro de las Ásynjur; y se le fueron concedidas las propiedades de la sanación, la euforia y la salud.

De ahí que se le haya representado y venerado como una diosa de la salud; ya que fue famosa por su conocimiento en hierbas y su poder de resucitar. Esto hizo que se le relacionara con los Vanir, ya que ellos eran famosos por sus conocimientos de las plantas curativas.

Con todo ello, es muy probable que todos estos atributos se le fuesen concedidos porque, en la Escandinavia antigua; se desarrolló el mito de la curación y era exclusivo de las mujeres. Sólo ellas podían aprenderlo y desarrollarlo.

Además, a Eir se le conocía como una buena amiga de la diosa Frigg; y era una diosa que tenía su propia custodia en la montaña Lyfjaberg.

Origen de Eir

Origen de la Diosa Eir

Eir hace su aparición en la Edda poética; que se compiló durante el siglo XIII, de todas las fuentes tradicionales de la mitología nórdico. También se menciona en la Edda prosaica de Snorri Sturluson, y por último en la poesía escáldica.

Esta última se haya incluida en una inscripción rúnica de Bergen, que se fechó en 1300. Claro está, que también se han registrado algunos comentarios acerca de Eira en varios kenningar.

Ahora bien, en los thulur se le incluye, pero aquí se le figura como una valquiria yno como una diosa y menos como parte de las Ásynjur. Todo esto ha causado un debate entre los historiadores por su origen real.

Esto se debe a que no se tiene muy en claro si era una diosa o una valquiria; ni qué fuente es más antigua. La más aceptada de las teorías es que fue una diosa; y por eso muchos la comparan con la diosa griega Higía.

Eir en la Edda poética y prosaica

Eir de las riquezas

Es mencionada en Fjölsvinnsmál, de la mano de Fjölsviðr; donde éste relata un listado de doncellas que se encargan de Menglöð. Es aquí donde aparece entonces Eir, sentada en la denominada colina Lyfjaberg.

Lo curioso es que el nombre Lyfjaberg significa, dentro del nórdico antiguo, “montaña sanadora”. Esto hace que la conversación que aparece en el Fjölsvinnsmál gire en torno a la función de las doncellas allí sentadas; a las cuales acudirían en busca de protección a los hijos de los hombres durante una enfermedad.

En la prosaica aparece en el Gylfaginning; y la descripción de la diosa Eira viene de la mano del personaje Hár. Este realiza la descripción de las 16 Ásynjur y la menciona en la tercera posición.

Además, la describe como un excelente médico. Sin embargo, en esta misma clase de Edda, en Skáldskaparmál, se describe a Eir dentro de un listado de valquirias, causando confusión.

Inscripciones rúnicas y poesía escáldica

Se da comienzo las peculiaridades de esta singular diosa; y es que su es usado como un kenning en torno a las mujeres. Por ejemplo, se le llama a la mujer “eir aura” que significaría Eir de las riquezas.

Esto pasa en la Saga de Gísla Surssonar. Y termina por repetirse en obras de poetas del siglo X. Así mismo, están las inscripciones rúnicas de Bryggen. Estas inscripciones halladas sobre una vara en Bergen (Noruega) en el año 1300; son muy curiosas. Porque describen una transacción mercantil, que es seguida de un verso realizado por un escriba molesto.

Conflictos de los registros literarios

El tener dos referencias de los orígenes de Eir; ha causado en los teóricos académicos conflictos. Aunque Andy Orchan afirma que, la etimología de Eir, tiene que ver con la función de sirvienta del Menglöð y de diosa, en vez de valquiria.

Pero el que tuviera la habilidad de dar vida a los muertos o, como lo conocían los nórdicos “despertar a los muertos”; causa aun másdudas, pues éste era un don de las valquirias.

Pese a esta duda, Lindow prefiere creer que Eir era una valquiria; y afirma que el pensamiento de que era una diosa es muy efímero. En cualquier caso, ningún teórico logra ponerse de acuerdo; debido a las discordancias en los escritos mencionados anteriormente y en los de Snorri.

Sin embargo, los teóricos coinciden en que Eir, tenía propiedades o conocimientos médicos en torno a hierbas y plantas curativas. Aún así, Hilda Davidson considera que todo aquello que se sabe de esta figura; ya sea como deidad o valquiria, es correcto.

Ya que simplemente la faceta de diosa hablaba de sus dones curativos; y su mención como valquiria cumple con sus acciones de doncella protectora. Lo que significa que, para Davidson; simplemente son diferentes facetas de una misma figura.