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Cupido, eterno dios romano del amor

Cupido, Dios del Amor
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Cupido, eterno dios romano del amor es conocido como una antigua deidad del amor romana. Su equivalente en la mitología griega es Eros. De acuerdo al mito, este dios era descendiente de Mercurio, el conocido mensajero alado de las deidades junto a Venus, la divinidad del amor.

Frecuentemente Cupido era visto como un pequeño niño con alas, portando además un arco más un morral lleno de flechas. Cada disparo de Cupido atraía el amor y/o la pasión en esa víctima específica. Algunas veces era retratado con una armadura, muy similar a la de Marte, el legítimo dios de la guerra. Esto era para representar la invencibilidad del amor.

Origen de su nombre

El nombre Cupido en latín se traduce a “deseo”, representando la autenticidad divina del deseo, apego y amor carnal. En el latín Cupido es mejor conocido como “Amor”, y en Grecia es “Eros”.

Cupido

En nuestro sistema solar, existen dos planetas importantes y principales que llevan el nombre de los padres de Cupido, Venus que es su madre y Mercurio su padre. Estos dos pares de planetas se pueden llegar a contemplar cuando los escenarios climáticos son estables.

Cupido como deidad

Cupido

 

En el clásico arte griego hemos observado a Eros como un hombre apuesto, alto y delgado. Mientras que en la época helenística fue descrito y retratado como un pequeño niño gordito. Durante ese mismo periodo, a sus cuadros de pintura se les añadió el arco y la flecha, lo cual hoy en día siguen siendo una particularidad propia de Cupido.

Cualquier mortal o inclusive si un dios era tocado por las flechas de deseo de Cupido la víctima estaría llena de lujuria incontrolable. Por supuesto que nuestro dios del deseo romano aún posee estas cualidades que hoy en día se siguen conservando para su representación. Tanto en el arte romano así como en el tradicional, posterior del occidental.

La destreza de Cupido para imponer el deseo y el amor juega un papel alentador en múltiples leyendas y/o escenarios literarios.  Por ejemplo, en la Eneida de Virgilio, este dios le suplica a Dido enamorarse del gran Eneas, dando como resultado un trágico final.

Luego de esto Ovidio hace del dios del deseo, rey y señor de los poetas de amor. Desde siempre se ha observado a Cupido un héroe central. Este dios se ha visto como una figura importante y frecuentemente conocida en la Edad Media, cuando bajo el dominio cristiano frecuentemente contaba con una doble naturaleza: el amor terrenal y celestial. En el Renacimiento se vio como un perenne interés en la filosofía tradicional le otorgaba amplios significados simbólicos. Mientras que en la cultura popular moderna éste es visto disparando sus flechas para incitar el amor romántico.

Hace algún tiempo atrás, Cupido es un verdadero ícono del romántico Día de San Valentín. Desde entonces, este querido dios ha ayudado como inspiración para la emoción humana más fuerte de todas: el amor.

Principios del dios

A principios del mito, Cupido era caracterizado por ser originariamente un pequeño niño esbelto con alas. Fue desde el periodo helenístico que se empezó a simbolizar como un niño con un poco más de peso. Desde ese preciso momento, ese niño gordito empezó a aparecer con un arco y varias flechas en su espalda, las cuales hasta ahora siguen siendo un fuerte símbolo característico.

El mito certificaba que cualquiera que fuese herido con una de las flechas de Cupido, inmediatamente estaría lleno de deseos carnales inmanejables.

Fábulas e historias

Definitivamente este dios tiene un sinfín de cuentos y mitos, pero aun así todos giran alrededor del amor de alguna u otra manera. Por supuesto que la mayoría de las deidades romanas simbolizan lo que reinan, pero no todos son tan bien representados como lo es Cupido.

Flechas del deseo

Flechas del deseo

Estas son el símbolo clave del dios, pero aunque no lo hayas notado, Cupido cuenta con dos clases distintas de flechas. De acuerdo a los mitos, la flecha que atrae el amor verdadero es la flecha de oro puro. Mientras que, la flecha de plomo era la causante del deseo y la pasión sensual.

La razón por la cual este dios está tan asociado con los distintos tipos de amor, incluyendo los románticos y los sensuales está en sus flechas. A lo mejor nunca nos percatamos de los dos tipos de flechas que tenía este pequeñín sobre su lomo, pero las dos puntas de cada flecha son muy distintas.

Cada vez que ésta deidad proyectaba una flecha de oro, la cual era de punta afilada, el corazón de la víctima donde descendió rápidamente se llenaba de amor y deseo por estar con una persona en específico para siempre.

Existe otra versión de Cupido, es cuando lo vemos con los ojos vendados y su uso de la flecha. Cada vez que la punta de plomo golpeaba un corazón era porque una de las parejas en la relación deseaba terminar  y separarse definitivamente para siempre, dejando su corazón libre para iniciar otra nueva relación.

El poeta latino, Ovidio en su libro “Metamorfosis”  relata que el dios Apolo se burlaba de Cupido porque este era un arquero menor. El dios del deseo, de manera vengativa le disparó a su objetivo, la ninfa Dafne, con la flecha de plomo. Desde ese momento Dafne rechazó todas las intenciones de Apolo. Inclusive, esta le oró a su padre, el dios fluvial Peneo para que la convirtiese en Laurel. Así fue como esta bella ninfa se convirtió en uno de los amores fracasados del dios Apolo.

Por otro lado, también está otro poema escrito en el siglo XV, que se le fue atribuido a Jacobo I de Escocia, este autor decía que Cupido poseía tres flechas distintas. La flecha de oro impactaba suavemente y se podía curar muy fácil, pero, la de plata y acero hacían una herida de amor tan fuerte que nunca se curaba.

Estatura de Cupido

La estatura de Cupido proviene desde su juventud. Venus, la madre de este dios estaba preocupada de que su único hijo no siguiera creciendo con normalidad. Por lo que Venus decidió tomar acciones y quejarse ante Themis, un gigantesco titán.

Cupido y su estatura

Venus le contó sus preocupaciones al titán con respecto a su hijo, la respuesta de Themis fue muy sencilla: Cupido no crecía con normalidad pues era hijo único. Para darle una solución al tamaño del dios del amor era concediéndole un hermano.

Fue cuando Venus salió embarazada de Anteros para que su primogénito Cupido creciera como todos los demás. Conforme pasaba el tiempo Cupido crecía con velocidad, hasta volverse alto y esbelto viéndose como el hombre que se suponía que era, dejando de un lado la apariencia infantil.

Cupido se enamora

Cuenta la leyenda que había un lejano rey con tres hermosas hijas, pero, había una en especial que su belleza era tan grande que robaba la mirada de todos. La más hermosa y joven dama tenía por nombre Psique. Su belleza era tanta que todos en el pueblo decidieron empezar a tratarla como un epítome de la belleza y del amor, reemplazando inclusive a la diosa Venus.

Tras ese acto, Venus empezó a sentir celos de esa bella mujer y le ordeno a Cupido que actuara. Le pidió que tocara a Psique con una de sus flechas para que esta se enamorara eternamente de un monstruo.

El dios del amor y el deseo estuvo de acuerdo con las órdenes de su madre. Cuando Cupido estuvo dispuesto a seguir los deseos de su madre, notó lo hermosa que era la hija del rey. Cuando estaba a punto de dispararle este se puso nervioso y la flecha con la que iba a disparar se le cayó, pinchando la comida de Cupido. Fue entonces como Cupido se enamoró perdidamente de aquella joven con sus mismas flechas del amor.

La historia de Psique

Tiempo después de aquel incidente, los padres de la joven empezaron a inquietarse pues ningún hombre le había pedido casarse con su hija, a pesar de su envidiable belleza. Los reyes optaron por visitar el oráculo, este les advirtió que el destino de Psique era ser la esposa de un horrible monstruo. Para ello tenían que dejarla en la cima más alta de una montaña para que el destino hiciera con ella su trabajo.

la Diosa Psique

Cumpliendo lo que el sabio oráculo les decía, los padres de la princesa la dejaron sola en lo más alto de la montaña, pensando que jamás la volverían a ver. Psique en medio de la soledad solo esperaba que un temible monstruo se acercara a ella para hacerla su mujer. Pero en cambio, sólo sintió al feroz viento que la elevó y la dirigió a un inmenso palacio. Escuchaba cómo unas voces le murmuraban al oído que todo lo que contemplaba era de ella.

El inmenso palacio era muy bello, Psique no podía quejarse pues el castillo era como un cuento hecho realidad.  El palacio contaba con unos sirvientes invisibles muy amables que la atendían día y noche. Sus comidas eran deliciosas y siempre estaba bien atendida y cuidada.

Al esconderse el sol, esa misma noche su esposo fue a visitarla en su habitación. Éste le susurró que únicamente la visitaría en las noches, porque ella jamás debía verle el rostro. La joven estaba encantada y sorprendida porque nunca se habría imaginado que fuese tratada tan bien en aquel palacio. Psique obedeció a su esposo y se cohibió para no mirarlo a los ojos.

La desobediencia de Psique

Aunque todo se escuchaba perfecto, ella se sentía en soledad, así que decidió preguntarle a su esposo si sus hermanas podían visitarla y este estuvo de acuerdo. Al llegar las hermanas quedaron impactadas por la buena vida que tenía Psique, inmediatamente sintieron envidia de ella.

Las hermanas estaban celosas, así que convencieron a Psique para que mirara el rostro de su esposo. Para convencer a Psique sus hermanas le dijeron que su esposo era una horrible bestia y que su objetivo era cuidarla y darle una calidad de vida para comérsela más adelante, así que su única oportunidad era matarlo para estar fuera de peligro.  Así fue como persuadieron a psique.

En la noche Psique estaba decidida para atentar contra su marido así que tomó un cuchillo y una vela y se aceró a él. Ella esperaba  encontrarse con la escalofriante figura de una bestia tal cual como se lo habían informado pero se sorprendió al ver que no era así. Psique quedo impactada al ver la perfecta figura masculina de Cupido.  En un descuido se le derramó un poco de cera de la vela en el hombro de su esposo y este se despertó.

Cupido al ver a Psique alumbrando su rostro se enfureció. Le advirtió a la joven que por culpa de su desobediencia nunca más lo volvería a ver, saliendo rápidamente de su habitación. Fue entonces como esta deidad desapareció en una nube de humo.

La despedida

Cupido y el palacio desaparecieron y Psique quedó sola en medio del bosque y la oscuridad, no tuvo más opción que regresar a casa con sus hermanas. Las  malvadas hermanas fingieron consolarla, más tarde estas fueron a la misma montaña esperando tomar su lugar. Cuando se percataron que ya el inmenso palacio no existía saltaron de lo más alto de la cima y murieron inmediatamente.

La bella dama buscaba por todos lados a su amado, pero al ver que en ningún lugar había una respuesta decidió pedirle ayuda directamente a Venus. La diosa Venus aún estaba celosa de la joven Psique así que le ofreció un par de tareas imposibles de realizar para una mortal. Venus le dijo a Psique que si ella lograba cumplir con esas labores, ella personalmente la ayudaba a encontrar a Cupido. Pero, cuando Cupido se enteró de lo que le estaba haciendo su madre a su esposa éste le suplicó a Júpiter para que la detuviera.

Algunas versiones

Es en esta parte donde todo se vuelve confuso, pues existen varias versiones de esta historia. Muchos afirman que luego de eso Cupido se reencontró con su amada y se casaron oficialmente. Pero también están otras versiones que señalan que esta pareja nunca se casó. De cualquier forma, esta pareja se amó a ciegas hasta el último día.

Descendencia

La progenitora de Cupido es la reconocida diosa Venus, pero existen dudas con respecto al nombre de su padre. Muchos dicen que el verdadero padre de Cupido fue el dios Mercurio, mientras que otros afirman que es el dios Marte, a pesar de que hay poca certeza de que esto sea verdad. Su esposa fue Psique, ambos procrearon a una niña llamada Voluptus.

Características físicas

En casi todas las representaciones artísticas Cupido es visto como un pequeño niño gordito alado y con pañales o a veces desnudo, lanzando sus flechas. Normalmente aparece cerca de su madre Venus. Aunque son pocas las pinturas de Cupido adulto, es bien sabido que era bastante apuesto.

cupido el amorrr

Generalmente también es muy visto manipulando un aro, agarrando mariposas o cortejando a las ninfas. En otros cuadros, la imagen de Cupido es junto a Venus mientras ésta lo azota o lo regaña por su naturaleza traviesa.

Simbología

Dios del deseo

En la mitología romana, cuando se muestra el arco y la flecha de inmediato se piensa en Cupido, estos representan la simbología de esta deidad. Otros de sus símbolos pueden ser las rosas y las palomas.

Equivalente de Cupido en la mitología hindú

El dios del amor en la cultura hindú es llamado Kama. Este dios es muy conocido por sus representaciones artísticas arrojando sus flechas florales. El Cupido de los latinos, el Eros de los griegos es el mismo llamado Kama en la mitología hindú.

Esta diosa agita cualquier mente una vez entra en ella, así que como distrae es también conocido como Manmatha. Al disparar flechas florales sin ser visto por alguien, es conocido también como Kushumesu. Por el gran dolor que este causa es llamado también Mara. Aunque, en el dolor de Mara también hay dulzura no es de extrañar que sea mejor conocido como Madana.

En las antiguas escrituras, como por ejemplo en el Atharva Veda, Kama es adorado como el dios superior de los dioses. En estos textos, Kama no sólo es la representación del deseo amoroso también representa todo lo bueno.

Como en la mayoría de las historias de los dioses del panteón hindú, en esta también tenía muchas versiones de su nacimiento. Mayormente Kama es considerado hijo de Vishnu y Lakshmi, en las personificaciones de Krishna y Rukmini. Aunque en muchas versiones se le consideraba hijo de Brahma.

Kama disparaba ocasionalmente cinco flechas; una alegraba el corazón, la otra producía atracción, también tenía una que llevaba a la infatuación, una que se debilitaba y la última mataba pero de forma agradable.

El dios Kama era recordado como un hombre encantador. No solo por su apariencia física, Kama siempre estaba dispuesto y preparado para difundir su mensaje de amor.

Equivalente de Cupido en la mitología griega

Por otra parte, en la mitología griega el equivalente de Cupido era llamado Eros. Este dios era representado apuesto, esbelto, alto y con alas. No obstante, luego de la edad helenística la cual terminó aproximadamente en el año 31 a.C cuando Roma tomó Grecia, Eros era pintado como el niño gordito que estamos acostumbrados a ver. Ese mismo que vemos mucho los días de San Valentín.

En estas dos mitologías, tanto en la griega como en la romana a esta deidad del deseo se le veía con un arco y una flecha que usaba para unir eternamente en amor a la pareja que él elegía.   Algunos artistas pintaban a Cupido con los ojos vendados. Según la teoría de  Shakespeare esta razón era porque como todo niño, Cupido constantemente cambiaba sus sentimientos.

Anteros y Cupido

Anteros es también una deidad hijo de Venus, hermano de Cupido. Él era reconocido como “el vengador del amor menospreciado”. Cupido le debe a su hermano Anteros la fuerza y tamaño que posee. Pues, si Anteros no existiese Cupido jamás hubiese crecido, toda la vida se hubiese quedado en forma de niño.

Cupido como inspiración

Esta deidad tiene un puesto importante en la poesía. Aun así, en la poesía épica era invocado con menos frecuencia, aunque en la Eneida de Virgilio su forma cambia a la de Ascanio atrayendo el amor de Dido. También a esta deidad del deseo se le conocía como un ser voluble, lúdico y perverso. Frecuentemente era representado llevando dos tipos de flechas: un conjunto de oro, que  inculcan el amor puro y verdadero. El otro conjunto de flechas era de plomo e infundían el amor erótico y la pasión.

La deidad del deseo en la actualidad

Apartando todas las tarjetas y representaciones gráficas de este dios en el Día de San Valentín o Día de los enamorados los 14 de febrero, son muchos los músicos que han escrito canciones inspirándose en este dios.

Representaciones artísticas

Cupido es uno de los dioses más conocidos de la mitología, tiene varias representaciones artísticas muy conocidas por todos.

Representaciones

Abejas

En la historia de Cupido y el ladrón de miel, esta pequeña deidad es pinchado por abejas cuando es impresionado robando su colmena. Llorando Cupido sale corriendo a los brazos de su madre Venus, lamentando el dolor que le acaba de causar una criatura tan diminuta. La diosa Venus inmediatamente se ríe y resalta la frase justa poética: él es muy inocente, y todavía así reparte el aguijón de amor.

Esta imagen de Cupido convertido en abeja forma parte de la tradición de iconografías poéticas que involucran la flor de la juventud. El “aguijón de amor” como desfloración mientras que la miel representa la secreción del amor.

Delfines

En el arte antiguo Cupido solía exhibirse como un delfín. En una antigua sepultura romana, la imagen puede llegar a representar el viaje del alma. Esta teoría estaba originalmente asociada con la religión dionisíaca.

Mientras que un mosaico originario de la Bretaña romana exhibió una procesión saliendo de la boca del dios de los mares: Neptuno. Primero eran delfines, después fueron aves marinas las que ascendían a Cupido. Una de las interpretaciones de esta imagen es que el dios del mar simboliza el origen del alma en la materia de la que fue hecha la vida, por eso es que aparece Cupido triunfante como el destino ansiado del alma.

En otras palabras, la imagen de Cupido con un delfín se repetía con un motivo lúdico. Por ejemplo, una de las esculturas en los patios de Pompeya, se podía observar un delfín salvando a Cupido de un pulpo gigante, o también se veía a Cupido sosteniendo un delfín. En otras esculturas de Cupido, se puede observar al dios del deseo estrangulando a un delfín.

“Demonio de fornicación”

Los mitógrafos medievales para adaptar el mito al uso cristiano debían interpretar toda la historia de Cupido de forma moral. Para el autor Teodulfo de Orleans describió a esta deidad como un “demonio de la fornicación”. Decía que Cupido era una criatura seductora pero llena de malicia, que se aprovechaba del deseo para llevar a los inocentes al inframundo. Para Teodulfo era necesario pintar a Cupido sin ropa, de esta manera era casi imposible ocultar su maldad y/o engaño.

Amor ausente

El símbolo del amor ausente es graficado como el Cupido durmiente. Pero, para otras creencias esta representación simboliza la apatía del amor en el regazo de la vagancia.

Cupido en el arte romano

A pesar de que Cupido es uno de los dioses más antiguos y conocidos, esta deidad no cuenta con templos propios ni tampoco prácticas religiosas independientes de otros dioses como Venus. A los lados de los cultos de la diosa Cupido suele estar presente en estatuas de miniatura.

cupido

Los santuarios romanos solían servir como función secundaria; siendo estos museos de arte. De este resultado, Cupido se volvía cada vez más frecuente y conocido en el arte romano, de la época de Augusto (primer emperador romano). Luego de la batalla de Accio, donde fueron derrocados Cleopatra y Antonio, el dios del deseo transportando el armamento de Marte a Venus, su madre, fue inspiración en las imágenes augustinas.

En la Eneida, Cupido se disfrazó de Yulo, el progenitor de Eneas, el cual al mismo tiempo era descendiente de Venus y de este modo engañó Cupido a la reina Dido de Cartago. Le da además puerto seguro al gran Eneas y a su combo de refugiados de Troya. Yulo, o también conocido como Ascanio en otras leyendas tomó el poder de convertirse en fundador mítico de la familia real Juliana, de donde desciende el gran Julio Cesar.

El heredero del César, Augusto, rememoró a un amado bisnieto que había muerto a temprana edad, incorporándolo como Cupido. Este le dedicó una estatua ubicada en el templo de Venus, en la colina Capitolina. Además de ello, también en su dormitorio mantenía una, y todas las noches este la besaba antes de dormir.

Uno de los hermanos de este niño, el emperador Claudio, cuya progenitora de nombre Antonia aparecía representada en una estatua de Venus, con su hijo Cupido en el hombro. De igual manera está Augusto de Prima Porta, quien se encuentra acompañado de Cupido montando un delfín.

El dios alado en las antiguas monedas

Como dios alado, Cupido compartía ciertas cualidades con la diosa Victoria en las antiguas monedas acuñadas por el terrible tirano Sula.  Este dios alado llevaba una rama de palma, uno de los atributos más comunes de la diosa Victoria.

Por otra parte, en la física del sexo de Lucrecio, “deseo” representa la lujuria humana y la intuición animal de copular. Aunque también podía impulsar a los átomos de unirse y crear y/o formar la materia.

Cupido era todo lo opuesto de la castidad, siendo lo contrario de la diosa Diana (diosa virgen de la caza) por el poeta Ovidio. Diana al igual que Cupido llevaba un arco, pero lo diferente es que ella odiaba las flechas seductoras de pasión del dios del amor.

Cupido en God of War

En el extenso mundo del videojuego más famoso en mitología, por supuesto que este pequeño dios alado no pudo faltar. De alguna u otra manera su presencia en el juego se puede apreciar.

  • God of War: Ascension

En esta saga del juego, este dios es mencionado por una de las mujeres que está casi desnuda la cual por su belleza intenta engañar al dios de la guerra Kratos. Esta es una estrategia creada por Tisífone para que el protagonista se quede con ellas en su poderosa ilusión.

  • God of War III

En la inmensa cámara de Afrodita, en su entrada, se puede detallar las dos pequeñas estatuas de este dios alado. Las esculturas adornaban la lujuriosa cómoda en la que esta sensual diosa complacía a sus siervas.