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Ariadna: la bella princesa de Creta

Ariadna
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Definitivamente la mitología griega es una especie de libro abierto sin fin alguno. En esta ocasión contaremos todos los detalles de Ariadna una mujer bastante joven y valiente pese a su edad. La historia de esta bella y joven princesa va vinculada al amor que siente por Teseo.

Ariadna no sólo aporta belleza, además es muy casta e inocente. Su procedencia e historia son realmente sorprendentes y misteriosas.

Etimología del nombre

Ariadna, o Ἀριάδνη, en el antiguo griego tiene significado relevante y digno de su personaje: “la más pura”.

Progenitores de la princesa de Creta

Los poderosos Minos y Pasífae llevaban un poderoso reinado en Creta. Estos padres juegan una historia muy importante en la historia griega. Pues, gracias a sus hazañas han criado y encerrado a un poderoso minotauro.

Del amor de Minos y Pasífae nació Ariadna y también Androgeo, quien participaba en las olimpiadas de Atenas donde fue injustamente asesinado luego de haber ganado. Cuando el rey supo de la muerte de Androgeo, Minos enfurecido optó revelarse en contra de la diosa Atenas. Maldiciendo a todo el pueblo ateniense para que éste pasara terribles calamidades como la sequía y el hambre.

Para que el pueblo ateniense volviese a conseguir la paz, ellos debían consignar siete hombres y a siete jóvenes doncellas cada año. Estas personas inocentes lamentablemente iban a ser comida para el minotauro de Creta.

El amor de Ariadna

Fue entonces cuando el mismísimo hijo del rey de Atenas Teseo, hijo de Egeo decidió por cuenta propia marchar al pueblo retando a la muerte. Ariadna al ver llegar a los jóvenes del pueblo de Atenas, quedó enamorada a primera vista del joven Teseo.

Ariadna
Ariadna obsequiándole un largo hilo a su amado

Antes de entrar Teseo en el laberinto, ella le obsequió un ovillo de oro regalo de los dioses. Esto era para marcar el camino de vuelta y así no perderse entre los infinitos pasillos.  Él en agradecimiento le prometió a la princesa casarse con ella y huir de la isla y volver hasta Atenas luego de matar al minotauro. Otras fuentes informan que fue gracias a una corona reluciente que llevaba puesta Teseo la que le marcó el camino a la victoria.

Teseo con la ayuda de Ariadna logro asesinar al temible minotauro. Luego de su asesinato, Teseo y la princesa huyeron juntos en un barco. Una de las tantas versiones explica que mientras hicieron escala en la isla de Naxos la joven fue abandonada mientras dormía por aquél que juró casarse con ella.

Otros autores informan que Teseo sí tenía buenas intenciones y al pensar que su prometida ya estaba embarcada simplemente siguieron navegando sin ella.

Mientras que otras personas simplemente creen que Teseo usó a la princesa para asesinar al minotauro y para una doble venganza hacía su padre dejar abandonada a su pequeña sola en una isla.

Se dice que Teseo la abandonó porque sentía vergüenza estar al lado de ella y además estaba enamorado de otra mujer.

El abandono de Teseo

Mientras que el sueño de Ariadna se hacía más liviano, al despertarse se dio cuenta lo sola que estaba en esa isla. Inmediatamente entró en desespero y tristeza y entre sollozos le pedía a los dioses que le quitasen la vida por piedad. La joven había estado muy ilusionada con la promesa de Teseo.

Ariadna
Ariadna pidiendo ayuda a los antiguos dioses

Los dioses escuchan a Ariadna

Tras los contantes rezos de la ex princesa, el dios Dionisio sintió compasión con aquella desdichada muchacha. Al verle los sentimientos quedo realmente cautivado por los sentimientos verdaderos que ésta le tenía a aquel que le abandonó. Poco a poco Dionisio se fue enamorando de aquella joven. No sólo por su espectacular belleza fue más que todo por su pureza.

Ariadna
Ariadna desconsolada viendo el barco partir

Al pasar más tiempo juntos, ambos se enamoraron perdidamente. Dionisio le pidió matrimonio a Ariadna y el dios Zeus la aceptó en el Olimpo, donde residen los dioses. Fue así como recibió doble regalo de bodas. La inmortalidad y una hermosísima corona de oro tallada por el dios Hefesto.

Más adelante Dionisio y esta nueva deidad procrearon a Enopión (la representación del vino), Pepareto, Toante y Estáfilo.

Una corona en las estrellas

Se dice que Zeus decidió inmortalizar la corona que se le fue obsequiada a Ariadna en las estrellas. Esta constelación es nombrada “Corona Borealis”.

La trágica muerte de la princesa

Ariadna y Dionisio vivieron felices hasta que Perseo se reveló en su contra. En ese entonces éstos semidioses lucharon en Argos. Se dice que Perseo no tuvo compasión de la esposa de su enemigo y decidió convertirla en piedra con la cabeza de Medusa.

Otra versión explica que Perseo tenía intenciones de arrojarle una flecha a su enemigo y accidentalmente la flecha atravesó a Ariadna.

En otras interpretaciones Ariadna murió ahorcada en la isla luego del abandono de su prometido.

Ariadna, diosa recordada

Esta joven valiente fue venerada en distintas partes, entre ellas: Naxos, Delos y Chipre. Cabe la posibilidad que en Argos también pudo haber sido respetada, pues existe una tradición que afirma que allí se encuentra su tumba.

Relaciones con otras deidades

Se dice que esta mujer es el nombre que encubre una muy antigua diosa de la fertilidad de la isla de Creta. Dicha deidad fue el primer ser divino en ser reconocido en Creta.

Por otro lado, en la mitología romana su equivalente es la diosa “Libera”.