Saltar al contenido

Aracne, la grandiosa tejedora

Aracne, la Diosa tejedora
[Total:0    Promedio:0/5]

Aracne, la grandiosa tejedora fue una joven hermosa y arrogante que se atrevió a desafiar a los altos dioses. Su castigo la llevó a pagar un alto precio. Sigue leyendo esta historia de Aracne, la grandiosa tejedora.

Origen y mito de su nombre

El nombre Aracne deriva del antiguo griego “ἀράχνη”, el cual significa “araña”.  Era capaz de crear tejidos que eran mágicos y llevaban consigo miles de sueños y esperanzas.

Todos estos hilos se van tejiendo en el centro de su mismo mundo, sosteniéndose y enlazándose, suspendiéndose y descubriéndose. Esto representa la capacidad de transformar, destruir, convertir y también de agresividad.

La historia de Aracne

Aracne

La joven Aracne nació y creció en Lidia, convirtiéndose en una chica hermosa, con habilidades sorprendentes en sus bordados. Su padre era el tintorero Idmón, sus tejidos eran de color púrpura. Siendo bastante impresionante, pues dicho color era muy dificultoso y estaba reservado para los más grandes poderosos de la realeza.

Los modelos y trabajos finales de esta bella dama eran tan espectaculares y tan bien elaborados que eran  ponderados por las ninfas de los diferentes elementos de la naturaleza. Especialmente la de los misteriosos bosques y grandes ríos.

Eran tan profesionales sus tejidos que se decía que ella era una de las mejores discípulas de la diosa Atenea. Sabemos que Atenea no sólo es diosa de la sabiduría, también era diosa de las hiladoras.

Aracne al sentirse realmente ofendida por dichos rumores, negaba rotundamente y con incredulidad los rumores que escuchaba.

Tanta era su furia que decía que la mística diosa jamás le enseñó nada, pues todo lo que sabía lo había aprendido sin ayuda de nadie. Con recelo repetía que, quién se creía la diosa para ser modelo a seguir.

Toda esa arrogancia, intrepidez, desobediencia y además sentirse mejor que nadie, provocó que la hermosa deidad ardiera en furia con ella. Desde un principio todos le advertían a Aracne que cuidara sus palabras y que fuera más humilde.

Desde pobladores, trabajadores y ninfas, todos le aconsejaban pedir disculpas a la diosa, pues ella podía enojarse y castigarla por sus malos actos. Pero, la rebeldía y arrogancia de Aracne provocó que esta hiciera caso omiso a todas las advertencias. Ella tuvo el valor para desafiarla.

Atenea y Aracne

Al ver los actos egoístas de Aracne, Atenea no aguantó más y decidió bajar del Olimpo convertida en anciana. Su aspecto era de larga cabellera blanca, con una túnica blanca que arrastraba y su postura era encorvada.

La deidad primero optó por entrar en su tienda en dicha forma, para comprobar si la joven Aracne se lograba conmover y retiraba sus palabras. Pero, la joven al ver que una pobre anciana entraba en su tienda la miro incrédula por encima de su hombro. La miró y le preguntó qué era lo que deseaba con un tono de molestia.

La humilde anciana le aconsejó que tuviera más modestia, que se arrepintiera de sus comentarios porque esos comentarios podían llegar a molestar a la diosa. Además le sugirió pedirle unas disculpas porque si aun así ella no había aprendido sus destrezas de Atenea no tenía que alardearlo. Así fue como le dejó bien en claro que ser orgullosa estaba mal.

Los consejos de Atenea transformada en anciana hirieron aún más el orgullo de Aracne, así que lo primero que hizo fue insultarla. Esta le repitió que sus habilidades las consiguió por su propio mérito. Los dioses para nada la ayudaron, por tal razón, no había nada que agradecer. Concluyó la discusión desafiando a la diosa, diciendo que si se creía tan buena por qué no aparecía para combatir y ver quién era mejor tejiendo.

La furia de la diosa

Atenea al ver tanta arrogancia en una sola persona, dejó el aspecto de anciana y tomó su forma original, ésta la desafió a bordar un tapiz. Ese día todos estaban tan impresionados en ver esa épica pelea que todos en el pueblo decidió visitar la tienda de la joven.

Mágicamente la diosa hizo un bordado de los doce dioses del Olimpo y sus hazañas. Otras fuentes afirman que, aparte de eso también bordó las cuatro derrotas sufridas por los mortales por faltarle el respeto a los dioses de distintas maneras.

No obstante, Aracne además de arrogante también era muy imprudente. Creó un tapiz con los amoríos del padre de Atenea y dios principal: Zeus, por supuesto que la calidad del bordado junto con su diseño eran realmente hermosos, pero, el motivo de la obra fue la causante de la furia de Atenea. Bordó cómo el dios principal se convertía en animal para conseguir el amor de las distintas jóvenes humanas que él deseaba.

Atenea no contuvo más su compasión y explotó en furia, demolió todo el trabajo de la joven. Aracne al ver el enojo de la diosa se atemorizó y salió corriendo de la tienda intentando quitarse su vida. Atenea al ver el grado de desesperación y de arrepentimiento por el que pasaba la joven, tuvo un poco de compasión por ella y decidió convertirla en araña. De esta manera Aracne se convertiría en la primera araña del mundo y así estaría condenada a tejer por siempre por culpa de su arrogancia.

Aracne la mujer araña

El mito de la diosa Minerva y Aracne

Esta historieta relata lo mismo, con la mínima diferencia que el nombre de los sujetos cambia. Especialmente, el nombre de la diosa Atenea es sustituido por el de la diosa Minerva. La conocida tejedora es una aldeana que convivía en un inmenso bosque lleno de flores. En su humilde chozuela era donde tejía sus perfectos tapices, la lana que usaba para estos era de color escarlata.

Cuando la diosa y Aracne culminaron sus tapices, la deidad de la Envidia surgió y expresó sobre el tapiz de Aracne cuan perfecto estaba su trabajo. Tal halago enfureció de gran manera a la diosa Minerva.  Provocando ira en la diosa convirtiendo a la joven en un vientre con patas, y  condenarla a tejer para toda la vida.

Aracne representada en pintura

Existe una pintura registrada de esta magnífica historia, titulada “Las Hilanderas” o también “La Fábula de Aracne”. Fue divulgada ha mediados de los años 1655 – 1660. La pintura es un óleo sobre un lienzo de medidas 220 x 289 centímetros.

Aracne

A  la primera mirada se puede apreciar una fábrica de hilar, algunas fuentes certifican que la anciana que se ubica a la izquierda representa a la diosa. Mientras que la joven Aracne se observa entretenida hilando mientras conversa, ubicada a un costado de la diosa.

La araña en el cielo

Para los antiguos creyentes de la historia de Aracne, se podía apreciar la constelación Araña. Esta era una manera de inmortalizar el mito de la infeliz joven tejedora. Aunque, esta constelación estelar no fue agregada en las 48 constelaciones clásicas de Ptolomeo.