Saltar al contenido

Amaru, el Dios de la sabiduría

Amaru
[Total:0    Promedio:0/5]

Amaru es una deidad originada en la mitología Inca. Se representa con la extraña forma de serpiente con alas, que además tiene la cola de un pez, una cabeza como la de una llama, ojos cristalizados y un hocico de color rojo. Esta deidad era representada para los Inca como la imagen de la sabiduría.

Gracias a eso es que, los frontispicios o frente de los edificios de la época poseían una imagen en honor a Amaru. Es importante resaltar que, esta deidad no posee un solo significado para las culturas andinas descendientes del gran Imperio Inca.

Significado de Amaru para los descendientes del Imperio Inca

Para el idioma quechua de la zona andina de Sudamérica, la palabra Amaru tiene el significado de serpiente. En aimara, otro de los idiomas principales de las culturas andinas, tiene un significado parecido a la palabra Katari.

Esto significa serpiente o también puede ser una culebra que posee un gran tamaño. En el idioma aimara también existe una palabra similar que es Amaro y significa duro. Para aquellos que pertenecían al pueblo aymara, el Dios de la sabiduría era involucrado con las tierras que eran cosechadas.

Incluso, relacionaban a esta deidad con el agua que regaba esas mismas tierras. Tomando en cuenta que este elemento era la vitalidad de los Incas. Amaru en realidad representaba el agua que corría por los distintos canales de riego, río o cualquier agua que poseía el pueblo aymara.

Sólo así era posible que las semillas pudieran convertirse en plantas y que las tierras fueran prósperas. Muchos consideraban que este dios debía considerarse como una manifestación de todas aquellas cosas que conformaban la vida.

Por parte del pueblo aimara, Amaru se encuentra en medio de una trilogía que se considera como la forma más antigua en la que se celebraban a estas deidades. Los rituales con los que se veneraban a esta trilogía todavía tienen lugar en tierras andinas centrales de Sudamérica.

De hecho, la deidad tiene su celebración durante el mes de agosto. Durante todo el mes de celebración, se encargan de hacer una limpieza a los canales de riego de las tierras para la cosecha. Además, se reconoce que Amaru es la deidad en jefe de la celebración de la trilogía a la que pertenece.

Según la historia, Amaru ha sido vinculado con el agua y sus grandes bendiciones, pero ha mutado en varias ocasiones. Por lo que también se considera una serpiente simbólica de los grandes rayos caídos del cielo, de los cuales, muchos en la cultura antigua, creen que son fertilizantes para la tierra.

Amaru deidad Inca

Las distintas fases de la deidad Inca, Amaru

Existen varias versiones de esta deidad perteneciente a la mitología Inca, entre las que se encuentra la historia de dos Amaru, conocidos como Amarus de Junín. Estas figuras mitológicas eran dos hermanos que forman parte de una importante leyenda en Junín, uno de los departamentos que conforman Perú.

En el pueblo aimara también existe una versión de esta deidad, donde es posible observarla en el monolito hecho de piedra, en un importante centro para el culto de la religión. Ahí se puede observar la figura conocida como Amaru junto a Mallku, quien forma parte de la trilogía mitológica Inca junto a Pachamama.

En la ciudad de Cusco, Perú, las creencias relatan que esta deidad era una versión de la comunicación entre la Tierra y el cielo, siendo imaginado como un rayo que se transforma en una serpiente. Pasa de la Tierra al mundo celestial, al mundo que conocemos y luego, al mundo dentro de la Tierra.

Esto apoyaba las creencias de que el dios de la sabiduría era más bien, una deidad de la mente, considerando que se trataba de una serpiente con alas que pasaba entre los mundos para poder comunicar a los dioses de la mitología Inca con el resto de los mundos.

Sin embargo, cada una de versiones apoya que la deidad tenía una gran cantidad de poderes que iban desde la comunicación y la sabiduría, hasta el agua y la fertilidad que le otorgaba a la tierra con ella. Eso causó que se convirtiera en una de las tres deidades más importantes del Imperio Inca.