Saltar al contenido

Akaname: el Yokai come mugre

[Total:0    Promedio:0/5]

Los Akaname o bien conocidos en la mitología japonesa el come mugre, es un Yokai, una criatura en forma animal combinada de partes humanas.

No es una criatura peligrosa no ataca a los humanos; a diferencia de otros yokai que poseen fuerzas y poderes sobre-humanos.

El único poder que necesitaba esta criatura es tener la lengua larga, y que su casa o alrededores estuviesen bien sucios.

Características de un Akaname

Los Akaname son descritos como una criatura de color rojo. Su nombre significa aka «mugre» y name «lamer», su nombre lo dice todo es una criatura bastante horrible que se dedica a lamer la suciedad de los baños y sitios que no estuviesen aseados.

Posee una lengua muy larga que le permite entrar en cualquier rincón para saciar su hambre, solo aparecía de noche, inofensivo ante el ser humano. Lo único de malo es su apariencia si alguien lo lograba ver, se llevaba un gran susto.

Es pequeño del tamaño de un niño, aunque hay variedad. Tiene uno o dos ojos. Se ha dicho ya que eran de color rojos pero en varias descripciones le han dado otros colores como tono de rosados o verdes como el mojo. El pelo es como una mopa en la mayoría de color negro, su piel grasosa como su cabello.

Cinco dedos en cada pie y mano, y se mueve encorvado, no lo describen nunca erguido. Se arrastra por los pisos. Limpian los polvos de los techos y pasan por las paredes.

Leyendas de los Akaname

Al nombrar que es una criatura Yokai, espera poderes, y sea algo que posea muchas leyendas, pero no es el caso de estas criaturas

Loa Akaname, son seres benévolos de la mitología japonesa. Las viviendas antiguas estaban hechas de madera y los baños no tenían los drenajes de hoy en día, por eso estas criaturas rondaban las casas y lugares, para lamer toda la suciedad de estos sitios.

Los lugares favoritos son los baños, las cocinas los estanques y todo lo que estuviese asqueroso, solo salían de noche, trataban siempre de evitar a los humanos, y los que no querían verlo, limpiaban sus hogares a fondo para que no apareciesen.

Muchos solo esperaban a los Akaname para que limpiaran sus hogares, aunque por donde pasaba dejaba rastros de la baba que dejaba su lengua.

Cuando aparece, se dice que existía desde hace mucho tiempo, aunque se empieza a mencionar cuando un escritor Toriyama Sekien, era un artista que se dedico a los Yokai, lo menciona en su libro de cien criaturas de la mitología Japón.