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Aidos, diosa de la vergüenza y el respeto

Aidos y Némesis
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La mitología griega no deja de sorprendernos, cuenta con miles de dioses y criaturas jamás imaginadas por el hombre. Leyendas que se dicen que alguna vez fueron reales, tales como el nacimiento de Aidos, diosa de la vergüenza.

Estas historias son muy poco conocidas, a diferencia de la del gran León de Nemea o cassiopeia. Más que mostrar a una completa heroína te relataremos el origen de este misterioso sentimiento, desde los ojos de Zeus.

¿Qué significa?

Aidos ó Αἰδώς, Dios simbólico de los antiguos griegos, personifica la castidad. Moraba en el Olimpo junto a Júpiter y la justicia divina.

Por otra parte Αἰσχύνη quien en su significado romano fue pudor,  como la mismísima encarnación de la vergüenza y respeto.

Templo de Zeus; Pixabay
Templo de Zeus

Origen de su nombre

El término “Aidos” es perteneciente a la mitología griega. Es conocida además como una diosa o divinidad que representa el pudor. Ésta residía en el Olimpo a la diestra del Dios Zeus.

No solo es la diosa griega del pudor, también de la modestia, respeto y humildad. Como una de sus cualidades poseía un sentimiento de reverencia que mantiene alejado a todos los hombres de cualquier error antinatural.

No sólo eso, Aidos comprende la emoción que un ser rico pueda sentir en presencia de alguien pobre. Enseña que las riquezas son un asunto de suerte, más que de algún mérito.

En pocas palabras simboliza  ese tierno sentimiento llamado “dignidad humana”. Esta percepción de Aidos es bastante compleja. Sobre todo en la filosofía clásica que es aún más controvertida.

Más que una deidad física

Aidos fue la última divinidad en abandonar la tierra luego de la edad dorada. Fue una amiga íntima de otra de las grandes diosas Némesis, deidad de la venganza. Se dice que es hija de Prometeo. Mitológicamente es considerada mayormente una personificación que una diosa física.

Se pueden encontrar varias referencias en antiguas obras griegas antiguas tales como “Prometeo encadenado de Esquilo”, “figenia en Aulide de Eurípides” y “Edipo Rey de Sófocles”. Además, existieron altares de Aidos en Ateneas y Lacedemonia para recordar siempre su legado.

En estas obras se pensaba en Aidos como una divinidad física, es por ende que tenían su propio altar junto al antiguo templo de Atenea en la Acrópolis de Atenas, Esparta.

De igual manera, en Roma había un viejo icario con su imagen mística y dos santuarios en honor a su memoria.

¿De dónde desciende Aidos?

Según los conocimientos de Píndaro, Aidos es hija de Prometeo. Por otro lado, en los diálogos de Protagoras de Platón se estima que fue enviada por Zeus junto con Diké, que significa el sentimiento de la justicia. Según, Zeus se apiadó del caos autodestructivo en donde residía el hombre, luego de haber recibido el llameante fuego de Prometeo.

Hesiodo en otra versión relata que junto a Némesis, su más fiel compañera Aidos y Némesis están altamente vinculadas, serán las últimas diosas en despejar la tierra y volver a su lugar sagrado, el Olimpo. Todo esto será cuando la edad de hierro esté a punto de terminar en un lago de sangre e inmortalidad.

 Similitud con su nombre

La representación que se usaba para distinguir a los homosexuales en la antigua Grecia era “Kynaidos”. La cual estaba constituida por dos vocablos: “Kyneo que significa mover y “Aidos” que es vergüenza.

Creencias antiguas griegas

Según cuenta la historia, la respetada diosa del pudor y el acato casi siempre iba acompañada de la malvada Némesis, que se representa como la diosa de la venganza y la indignación. Esta diosa según las antiguas creencias, era la que asignaban como la “castigadora” de las violaciones morales y naturales.

Los religiosos de aquel entonces conservaban una fe enorme. Sobre todo aquel que hubiese incurrido en la  práctica antinatural de la sodomía tenía una daga como de Damocles cayendo lentamente sobre su cabeza. Esperando así que el destino cumpla con su trabajo en cualquier momento.

Al parecer los griegos tienen una gran capacidad para poder imaginar, asociaron la frase Aidós con el recto. Aunque de cierta forma, los griegos nunca pasaban por alto ningún detalle su cultura los llevaba a representar sus doctrinas en mitos.

Némesis
Némesis diosa de la venganza

La creación de Zeus

En el principio cuando el dios de todos los dioses Zeus creó al ser humano, dejó fuera de lugar las propiedades de su alma, como la vergüenza. Zeus no sabía en qué parte insertar tal virtud, así que ordenó que Aidos estuviese insertada en el ano. Aidos aún así se quejo ante la propuesta de su Dios y le dijo que iba a acceder a ser insertada de esa manera, sólo con la única condición que cuando algo entrara después de ella, inmediatamente iba a salir.

Dicha leyenda sirvió como instrucción para los griegos, alertándolos que el sexo antinatural ocasionaría vergüenza para aquellos que cometieran tal desobediencia. Tal y como ocurrió con Layo y su horrible descendencia.

Dios de todos los Dioses; Wkimedia Commons
Dios de todos los Dioses

La maldición de Layo

En la historia de Layo se refleja muy detalladamente el punto de vista de los griegos hacia la homosexualidad. Tiempo después que Layo se exiliara de la revuelta sufrida por parte de sus primos fue refugiado como invitado del rey Pelope. Éste sólo le pidió que enseñara a su hijo Crisipo en el arte de  dominar caballos.

Cegado por su maldad y perversión Layo se desvió del profesional camino de mentor y maltrató sexualmente al joven  a su cargo. No pasó mucho tiempo cuando por Aidos (vergüenza) se suicidó.

El rey Pelope al estar al tanto de la horrorosa situación que vivió su hijo, invocó la maldición de Apolo sobre el futuro de Layo. Haciendo a Némesis cargo de la malvada venganza o justicia. Por el inmune acto inverso a la naturaleza del hombre, cometido por Layo los dioses mandan a la esfinge a Tebas. Con su figura de león, cabeza de dama y alas de ave horrorizaba a todos en el campo tebano.

La temible profecía se cumple

El siniestro Layo contrajo matrimonio con Yocasta. Éste luego de recibir del oráculo de Delfos un aviso para no traer más desdicha a su descendencia prefirió hacer caso omiso. Según las palabras venideras del oráculo, él no podía tener una familia. Al llegar a tener un hijo varón iba a crecer y mataría a su propio padre y se casaría con su madre.

Prefirió ignorar las divinas palabras. Luego de tener a su hijo Edipo a los años éste se transformó en todo un incestuoso. Huyó en vano con su madre, pero Yocasta no soportó más y se ahorcó.

Edipo tuvo cuatro hijos con su propia madre, llamados Eteocles y Polinises y sin embargo éstos mueren en combate. Ismeles y Antígona son castigadas a muerte. Mientras que Edipo se destruye la cuenca de los ojos para finalmente ser desterrado. Y toda esa tragedia por un deseo impuro de Layo, provocando la furia y la deshonra de Aidos.